Salvo al FC Barcelona, podemos ganar a cualquiera, y también perder con cualquiera”. Son las palabras de Zupo Equisoain, que de balonmano sabe lo que pocos, y que es consciente del Balonmano Nava que tiene entre manos, un equipo de autor que en la cancha de uno de los equipos más en forma de la categoría como es el Puente Genil, consiguió una victoria de prestigio y de personalidad, la que tuvo un conjunto segoviano que supo mantener la iniciativa en el marcador, que leyó perfectamente lo que le reclamaba el partido en los momentos decisivos, y que cuenta con varios hombres que saben que tienen la confianza máxima del técnico para jugarse los lanzamientos más importantes.

La lectura inicial correspondió al técnico navarro, que desde el inicio colocó a Filip Vujovic en el avanzado, intentando evitar que las rápidas circulaciones de la bola por parte de los locales pudieran terminar con los potentes lanzamientos que han caracterizado al Puente Genil en estos primeros encuentros de la temporada, obligando a los altos jugadores cordobeses a intentar el uno para uno ante defensores avezados como Mota, Carró, Moyano o Tsanaxidis, bien ayudados por Vujovic que se dio una buena paliza.

Tres estiletes

Además, en la ofensiva Zupo volvió a dar galones a Rodrigo Pérez Arce, y el central respondió con creces, leyendo bien los pases en el momento justo, y atacando la portería cordobesa en cuanto veía la ocasión. Así las primera ventajas del partido fueron visitantes, y aunque por un momento el Puente Genil pareció reaccionar, el 5-9 con el que se llegó al ecuador del primer tiempo obligó a Paco Bustos a parar el partido.

Ante un rival que ataca de una manera tan clara como el Puente Genil, el Viveros Herol era más que consciente de que debía bajarle las pulsaciones al encuentro en la medida de lo posible, llevando los ataques hasta el borde del pasivo. Pese a ello, unas buenas intervenciones de Álvaro de Hita en la portería local, sumadas a algún que otro contragolpe, pusieron el partido en un puño, tanto que tras un último estirón visitante, los lanzamientos de Chen Pomeranz y un último gol desde los seis metros de Pere Arnau pusieron el marcador en el empate a 16 con el que concluyeron los primeros treinta minutos.

En el segundo tiempo bajó Nava la defensa al 6:0, y una Una buena parada de Pleh evitó que el Puente Genil se colocara arriba en el primer ataque del reinicio. Además, los segovianos continuaban marcando con razonable fluidez, pero por enésima vez los locales respondieron con dos goles consecutivos en cuestión de segundos.

Nervios controlados

Sin embargo, la impresión que daba el encuentro era que el Puente Genil siempre respondía a la propuesta del Viveros Herol, pero no era capaz de tomar la iniciativa. Los árbitros comenzaban a castigar las acciones defensivas segovianas con dos minutos, pero entre Moyano, Prokop y Pérez Arce se encargaban de que las inferioridades no se notaran demasiado. Pleh contribuía a que los visitantes volvieran a poner el encuentro muy de cara con el 22-27 que de nuevo obligó a Paco Bustos a detener el choque, pero otra vez el conjunto de casa encontró la solución a su laberinto ofensivo a través de la defensa, con dos goles consecutivos de Felipe Dutra que relanzaron a su equipo hasta el 28-28 a poco más de diez minutos para el final.

Zupo: “El 5:1 que hemos propuesto les ha hecho mucho daño, y aunque hemos tenido los minutos tontos, el tiempo muerto ha venido bien para calmar los ánimos”

Y en el momento decisivo del encuentro, y tras un tiempo muerto de Zupo, de nuevo el Balonmano Nava demostró personalidad e ideas claras. Moyano y Nicolo hicieron buena una parada de Pleh para volver a poner los dos goles de renta, y pese a la exclusión de Adrián Rosales, y un larguerazo de Prokop que hubiera supuesto casi la sentencia, el equipo navero consiguió controlar las acometidas de su oponente. Un golazo de cadera de Prokop puso el 31-33 a un minuto del final, y rubricó la más que valiosa victoria del Balonmano Nava, que se empezó a ganar en la pizarra.