Filipe Mota intenta el lanzamiento en la última acción del primer tiempo del partido ante Puente Genil./ ESTEFANÍA HERNÁNDEZ

El Viveros Herol Nava no logró puntuar en la cancha del Puente Genil. Como se esperaba, la falta de ritmo de competición después de pasarse sin competir casi todo el mes de octubre pasó factura a un equipo que, pese a ello, demostró sus ganar de volver a engancharse a la Liga Asobal frente a un oponente con mucho más físico, y que lo demostró en la recta final del partido, cuando más necesitaba el conjunto segoviano el ‘aire extra’ para enjuagar la diferencia de dos goles que tenía el cuadro cordobés.

Así lo reconocía Diego Dorado al finalizar el encuentro, cuando señalaba que “nos hizo falta chispa” en el encuentro. “Después de casi un mes sin competir, se notó la falta de ritmo” afirmó el técnico, todo lo contrario que el Puente Genil. “Ellos han dominado mejor el ritmo, han controlado los tiempos y no fuimos capaces de sacar todo lo que teníamos”.

MENOS RITMO, MÁS ERRORES

Esa falta de ritmo se tradujo en errores ofensivos, con numerosas pérdidas de bola en los ataques posicionales que fueron penalizados por un rival consciente de la importancia de liderar el marcador para obligar al Viveros Herol a realizar un sobreesfuerzo que podían pagar tras el descanso: “Siempre hemos ido por detrás. Tuvimos situaciones de acercarnos como en la primera parte, pero en la primera acción de la segunda parte que jugamos en superioridad para empatar el partido no la aprovechamos, y a partir de ese momento ya no tuvimos más”, afirmó Dorado, que también puso el énfasis en esas pérdidas de la posesión en momentos importantes del partido. Y es que “psicológicamente para culminar una remontada necesitas ponerte por delante al menos por un gol. No lo pudimos hacer, cometimos errores que no se pueden cometer, con pérdidas de balón que nos penalizaron”.

Pero el equipo mostró también signos positivos que hacen pensar que solamente se ha perdido tono físico, pero no la ambición del grupo, que después de un inicio complicado en el que llegó a situarse con cinco goles de desventaja, fue capaz de endosar un 0-4 de parcial para volver a meterse en el encuentro. Además, las aportaciones de los extremos como Nicolo y Vujovic fueron importantes en el encuentro, y así el conjunto suma dos jugadores más para elevar el nivel competivivo, puesto que Nicolo no ha empezado bien la competición, y a Vujovic le faltaba algo de tiempo para aclimatarse.

A ENTRENAR

Llega ahora uno de los primeros parones de la Liga Asobal para que se puedan cumplir los compromisos internacionales. Salvo decisión en contrario, tanto Vujovic como Nicolo y Lukas Simenas se irán con sus seleccciones, mientras que el resto del plantel se quedará entrenando, que buena falta hace para recuperar el tono físico perdido.

Quienes no se irán con la Selección Española junior serán Óscar Marugán y Pablo Herranz, puesto que la Federación decidió suspender la concentración que se iba a llevar efecto en el CAR de Sierra Nevada. El repunte de casos positivos de Covid-19 se ha llevado por delante no solo el calendario de competición de una liga que va a tener que recuperar muchos partidos entre semana, sino también las concentraciones de las categorías inferiores.
Quien ya ha salido del hospital con el alta médica es Ángel Pescador, por lo que ya no queda ningún jugador del Viveros Herol Nava de baja por coronavirus. Evidentemente no se va a tener prisa con el guardameta, que tendrá que recuperarse por completo antes de pensar en volver a pisar la cancha. Tiene todo el tiempo del mundo.