Con demasiadas ganas de que vuelva la competición, y con ella la normalidad dentro de lo anormal que está siendo este año 2020 que se resiste a dar una sola buena noticia. Así afronta el Viveros Herol Nava el encuentro que, correspondiente a la duodécima jornada de liga, le enfrentará al Incarlopsa Cuenca en el vacío pabellón municipal de Nava de la Asunción a partir de las ocho y media de la tarde.

Y es que ha pasada demasiado tiempo desde que el equipo pudo entrenarse con una relativa normalidad, y que la prioridad era el siguiente partido y el estudio del contrario antes que el (maldito) coronavirus. Por ello, y aunque el encuentro frente al Incarlopsa Cuenca llegue en un momento en el que el parón por los compromisos internacionales haya dejado al plantel sin poder entrenarse al completo con las bajas de Nicolo, Lukas Simenas y Vujovic (más la de Adrián Rosales que sigue recuperándose de su operación de menisco), la ilusión por recobrar la normalidad es patente en el Viveros Herol Nava.

Algo más de margen

“Esta semana nos ha dado un poco de margen para poder poner a tono al equipo, porque había jugadores a los que este virus había mermado bastante en el apartado físico”, señaló Diego Dorado en la previa del encuentro, que se felicitó de poder estar haciendo “entrenamientos normales” después de tanto tiempo de parón. “Veo a los jugadores con intensidad y con ganas, así que no cabe duda de que estos días nos han venido bien”.

Veo a los jugadores con intensidad y con ganas, así que no cabe duda de que estos días nos han venido bien

Los internacionales del Viveros Herol Nava llegaron sin complicaciones de cumplir con los compromisos con sus selecciones, así que en principio la única baja para el encuentro de esta tarde es la de Adrián Rosales. Sin duda, una buena noticia para hacer frente a un Incarlopsa Cuenca que también lo ha pasado mal con el Covid, y que después de tres semanas de confinamiento cayó de manera lógica en su cancha frente al Ciudad de Logroño.

Además, el conjunto conquense se encontró durante el confinamiento con dos malas noticias en forma de bajas. La primera, que será definitiva, es la de Leo Dutra, que se marchó a jugar a Polonia, y de Leo Maciel, que se recupera de una lesión y tampoco llegará para medirse a los naveros. Además, ni Fede Pizarro ni Pablo Simonet podrán ser de la partida.

Un potencial muy alto

Pese a ello, Dorado tiene claro que el potencial del Incarlopsa Cuenca sigue siendo extraordinariamente alto “con un equipo muy físico y con un excelente lanzamiento exterior”, al que ayuda mucho el trabajo de los pivotes, ya que tanto Martín Doldán como Lucas Mascairello son dominantes desde los seis metros. Trabajar para desactivar la conexión que el nuevo central del Cuenca, Ángel Pérez de Inestrosa, pueda tener con los pivotes pasa por ser una de las claves del partido.

La otra, sin duda, se establece en la zona ofensiva, donde el Viveros Herol Nava más nota la falta de entrenamientos como se puso en evidencia en la cancha del Puente Genil. Si la semana de entrenamientos sin partidos ha servido para reafirmar los conceptos ofensivos y evitar las pérdidas de bola que tanto daño hacen, el conjunto segoviano estará siempre con opciones frente a un rival que, a pesar de sus bajas, sigue siendo uno de los equipos de referencia de la Asobal.

Acostumbrarse a jugar sin ruido

Aunque en los primeros partidos de la competición el club pudo hacer un esfuerzo y organizar de la mejor manera posible la entrada de un número limitado de aficionados a los encuentros que el Viveros Herol Nava jugaba en casa, el agravamiento de la pandemia llevó a que la Junta de Castilla y León ordenara cerrar la puerta a los aficionados en el deporte en pabellones, por lo que hasta que no baje la curva de contagios hasta un número aceptable, los encuentros que juegue el conjunto segoviano en su pabellón se celebrarán sin el habitual ruido del público en la grada.

“Nos tendremos que acostumbrar a esto, como lo tienen que hacer también el resto de equipos de la competición”, puso de manifiesto Diego Dorado, que señaló también el trabajo del club tratando de llevar el balonmano hasta los domicilios de los seguidores del club a través de la televisión. “Confío en poder brindarles un buen partido para que se sientan orgullosos de su equipo, y por supuesto trabajaremos duro por llevarles una victoria a sus casas”.