El que fue prácticamente todo para el balonmano español, Juan de Dios Román (1942-2020), cruzó la línea del tiempo para emprender camino a un nuevo destino donde seguramente continuará dando clases magistrales y haciendo afición por este deporte.

En el Balonmano Nava se ha sentido está perdida por el aprecio que se mantenía hacia su persona desde que el 18 de septiembre de 1995 llegara a Nava de la Asunción para pronunciar el primer pregón de las Fiestas Patronales del pueblo. Desde ese momento se creó un lazo de amistad y simpatía entre la gente navera y en particular con el club, del que llegó a formar parte años después al tener el carné de socio honorífico, aunque su deseo era ser un socio más pagando la cuota correspondiente.

Una invitación afortunada

La invitación a dar el pregón de la Función del pueblo partió por iniciativa del presidente del club Quintín Maestro y su grupo de directivos que, aprovechando la visita del presidente del Federación Territorial de Balonmano, Víctor Carranza, le pidieron que hiciera la gestión. Juan de Dios se encontraba en Argentina con motivo de la celebración del mundial junior de balonmano cuando Carranza le planteó el tema y no dudó en aceptar la invitación. Desde entonces su presencia en Nava se hizo habitual en los acontecimientos más importantes del club.

El primer detalle tras el contacto con Nava llegó dos meses después ofreciendo celebrar un partido amistoso contra la selección junior rusa campeona del mundo. El partido supuso un gran acontecimiento y el pabellón registró un lleno al completo.

Siempre presente

En septiembre de 2001 y con motivo de la celebración del 25 aniversario de la fundación del Balonmano Nava, Román compartió jornada de celebración de los diferentes actos organizados para el evento, inaugurando una placa conmemorativa y una calle dedicada al balonmano navero.

Tras quedar campeón de la liga de Segunda División y ganar el ascenso a Primera en 2009 el Nava se preparaba para jugar la fase de ascenso a División de Honor Plata y de nuevo ahí estaba el técnico para apoyar con su presencia esta gesta, diciendo que “el hecho de que durante tantos años en una localidad como Nava de la Asunción se siga manteniendo el balonmano con buenas raíces y con equipos participantes en diversas categorías, entre ellas la de Primera, bien merece nuestro apoyo para que se siga construyendo más balonmano”.

Con el tiempo llegaron nuevos triunfos y gestas como los ascensos a División de Honor Plata y la Asobal y Juan de Dios Román siempre estaría al lado de los naveros, porque se sentía como un aficionado más desde que llegara a Nava en1995: “siento dentro de mí las sensaciones de la historia de este maravilloso pueblo… en mi cabeza y en mi corazón aparecerán momentos dedicados a los niños y niñas que jueguen este deporte en este pueblo, desde hoy mi nueva casa”, dijo en su pregón.

Más de tres lustros después

Dieciséis años después, y con motivo de la celebración del 35 aniversario del Nava, volvía a estar presente en la localidad como presidente de la Federación Española de Balonmano para manifestar su sentimiento de admiración “hacia el club que defiende unos objetivos basados en la transmisión de valores, la multiplicidad de practicantes que aproxima a los niños hacia las riquezas de este deporte al tiempo que crece en nivel la representación del equipo ‘de mayores’ que poco a poco se consolida en competiciones nacionales. Es un ejemplo envidiable y único alrededor de una localidad de poco más de 3000 habitantes al que este presidente quiere rendir homenaje público en su 35 aniversario”.

Ya aquejado de su enfermedad pulmonar, su última visita a Nava sería en 2018 para acompañar en la despedida de la presidencia del Balonmano Nava a su amigo Quintín Maestro. Un momento de reencuentro con otros amigos comunes y de despedida de la afición que estrenaba nuevo pabellón y máxima categoría del balonmano español.

“Muchos comenzasteis en estas canchas”

En septiembre de 2001 y con motivo de la celebración del 25 aniversario de la fundación del Balonmano Nava, el por entonces seleccionador español de balonmano compartió la celebración de los diferentes actos organizados, inaugurando una placa conmemorativa y una calle dedicada al balonmano navero.

Entre los actos se organizó un partido entre dos grandes de Asobal: Ciudad Real y Cantabria, que llegaron a Nava con todos sus jugadores internacionales.

Con unas gradas repletas de público se dio el hecho de que los jugadores del El que fue prácticamente todo para el balonmano español, Juan de Dios Román (1942-2020), cruzó la línea del tiempo para emprender camino a un nuevo destino, con Talant Dujshebaev y Veselin Vuyovic a la cabeza, se negaron a jugar en un piso de cemento, ante lo cual los directivos naveros hubieron de requerir la mediación de Juan de Dios, quien entre otros argumentos recordó a los jugadores que “muchos de vosotros comenzasteis a jugar en canchas como esta”. Al final el partido fue más allá de lo amistoso por lo disputado en que se convirtió.