La sexagésima edición de la Vuelta a Segovia significó este martes el regreso del mejor ciclismo élite y sub-23 a la provincia, que acogió su prueba fetiche tras dos años de ausencia por la pandemia. Lo hizo con un triunfo de equipo de la Escola Ciclisme Catalunya, que puso a uno de los dos fugados y al ganador de la etapa, el ruso Illia Shchegolkov, el más fuerte en la llegada en grupo a la meta de Torrecaballeros tras 125,1 kilómetros de etapa. Vestirá esta mañana de líder, un maillot que intentará defender en la segunda y última etapa de esta edición, con inicio y final en Segovia, en la calle Ezequiel González, en torno a las 13:30 horas.

El pelotón salió compacto desde Fuenterrrebollo a las cinco de la tarde, sin escaramuzas. Fue en Burgomillodo, transcurrido un tercio de la etapa, cuando empezó a moverse el árbol. Jaime Romero, del Drone Hopper Grup Tormo, y el ruso Nikita Bersenev, iniciaron la fuga del día. El pelotón dejó hacer y su ventaja aumentó hasta un minuto y 42 segundos, conseguida al paso por Cantalejo, una vez superada la meta volante del día, también en Fuenterrebollo, que se llevó el propio Romero.

La inmisericorde lógica del ciclismo hizo su aparición y la escapada fue perdiendo segundos con el paso de los kilómetros. En Turégano, a poco más de 20 kilómetros para la meta, solo mantenían un minuto. El matrimonio de conveniencia sobre la carretera apenas sobrevivió cinco kilómetros más, pues Bersenevse se quedó en solitario cuando Romero, ya sin fuerzas, fue absorbido por el grupo perseguidor.

El ruso vendió cara su derrota, pero ese diabólico tramo de sube y baja hace mella, máxime a un corredor en solitario, y su aventura terminó a la llegada a Losana de Pirón, apenas a diez kilómetros de la línea de meta. Con el grupo ya enfilado llegó la única dificultad montañosa de la jornada, la breve subida al alto de Adrada, situado a menos de ocho kilómetros de la meta, que se emplazó en el Barrio de la Aldehuela de Torrecaballeros. Esta dificultad fue coronada por Pau Llaneras, que vestirá este miércoles el maillot de puntos rojos para el equipo balear Arabay Cyling.

Ya solo quedaba llegar a Torrecaballeros y el inevitable sprint. En el momento culminante, Illia Shchegolkov, que hasta entonces aguardaba su oportunidad mientras su compañero agotaba sus esperanzas en la fuga, exhibió más piernas que nadie y aventajó en cinco segundos a su trío de perseguidores (Pol Hervás, Sergi Darder y Gleb Syritsa, compañero de equipo), sus principales amenazas para defender hoy el maillot de líder. Seis de los ocho primeros clasificados fueron del equipo catalán, auténtico dominador de la primera etapa. Todos rusos. Con esos galones acreditados, desbancarles será complejo.

La etapa final de la ronda saldrá del paseo Ezequiel González a las diez y media de la mañana y llegará al mismo lugar tres horas más tarde, después de completar 127 kilómetros de un trazado salpicado por dos altos de una montaña no demasiado exigente, aunque sí lo será el final, ya que al descenso complicado desde Zamarramala a La Fuencisla se unirá el ascenso por la Cuesta de los Hoyos hasta la meta en el restaurante Atenas. No habrá, pues, el habitual circuito en el alto de la Piedad.

Syritsa, cuarto, es uno de los favoritos junto a Rodrigo Álvarez (Gomur-Cantabria Infinita, un equipo que ha participado en todas las ediciones desde su fundación) Mario Fernández (Globalia-Zamora Enamora), Noel Martín (Vigo-Rías Baixas) o Fran García Rus (CC Padronés-Cortizo), que llegan tras realizar una buena actuación en el Campeonato de España.