Distintas formas de medir el riesgo

La Diputación acata la decisión de la Junta de no iniciar hasta enero las escuelas deportivas pese a tener todos los protocolos preparados

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La segunda ola de la pandemia del Covid-19 ha cogido por sorpresa a buena parte del mundo del deporte, que al igual que buena parte de la sociedad se pensaba que, superada la primera ola, lo que quedaría del coronavirus sería poco más que un mal recuerdo.

Sin embargo, el incremento de casos ha venido a poner un poco de realidad, y las diferentes formas de afrontar esa realidad por parte de las instituciones responsables de la práctica deportiva están marcando unas pautas en ocasiones complicadas de seguir.

Esa diferente forma de entender el retorno a la normalidad se puso (levemente) de manifiesto en la rueda de prensa que ofreció el diputado delegado de Deportes, Óscar Moral, a cuenta del aplazamiento hasta el mes de enero de los programas y actividades relacionados con el deporte en edad escolar.

Sin habilitar el programa CEBA

Y es que, con todos los protocolos establecidos por la institución provincial para proceder al inicio de estas actividades, durante el pasado viernes la imposibilidad de poder inscribir a los escolares en el Programa DEBA, el seguro contratado para la actividad puso en alerta a los representantes de la Diputación, que se pusieron en contacto con la Dirección General de Deportes y recibieron la noticia de que la Junta había decidido posponer el deporte escolar hasta el mes de enero.

“Quizá haya alguna modalidad deportiva que pueda comenzar antes, pero sería evidentemente un deporte individual y siempre con la premisa de no correr riesgos”, señaló Moral.

Es precisamente esa distinta valoración del riesgo lo que llevó a la Junta a posponer unas actividades de deporte escolar que, en el caso de la Diputación de Segovia, sí se consideraba que debían comenzar a practicarse. “Lo teníamos todo planificado, con los protocolos establecidos y habiendo dividido el período de actividades en dos tramos, (de octubre a diciembre, y de enero a mayo) con el fin de tenerlo todo controlado”.

 

El aplazamiento del inicio del deporte escolar afectará a más de 4.000 escolares y a cerca de 90 monitores

 

Pero finalmente primó el criterio de la Junta, que es quien tiene las competencias sobre deporte escolar, y la Diputación se puso inmediatamente en contacto con los alcaldes de los 208 municipios de la provincia para informarles de este retraso que afecta a más de 4.000 escolares y a cerca de noventa monitores que se quedarán sin actividad hasta enero.

La Diputación confía en que el dinero presupuestado en el deporte escolar, 168.000 euros pueda seguir empleándose en el mismo apartado aunque los 72.000 euros incluidos en el presupuesto de 2020 se queden en el ‘limbo’ del que la institución confía en sacarlos en cuanto se pueda retomar la normalidad.

Trabajando en los protocolos

El diputado de Deportes señaló para finalizar que “la Junta de Castilla y León sigue trabajando en los protocolos de actuación para la vuelta segura del deporte” y mostró su confianza en que, en una época “muy cambiante”, se consiga establecer una serie de medidas para que el deporte pueda volver a practicarse, si no con la normalidad de hacer un año, sí con las cosas claras acerca de lo que hay que hacer.

¿Y los ayuntamientos?

Algunos clubes deportivos han mostrado su preocupación por el hecho de que este aplazamiento del deporte escolar haya cargado de razones a los ayuntamientos de los municipios segovianos para echar el cierre a sus instalaciones, con el consiguiente perjuicio para los deportistas federados que quieren comenzar a entrenar.

Sobre este hecho, Óscar Moral puso de manifiesto que “estoy convencido de que la mayoría de los ayuntamientos serán sensibles a las demandas de los clubes y pondrán facilidades para que se pueda practicar deporte”, pero siempre con las medidas de seguridad e higiene muy presentes “tanto por parte de los ayuntamientos como de los clubes”.

El diputado puso como ejemplo el caso San Cristóbal, de donde es alcalde: “El CD San Cristóbal, que comenzó a entrenar y paró cuando subieron los casos, nos ha presentado un nuevo protocolo para retomar la actividad, porque está claro que cumplir las medidas de seguridad tienen que ser una cosa de todos para que las instalaciones puedan abrirse con normalidad, pero tomando todas las precauciones para los deportistas”.