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Con la temporada finalizada, Diego Pascual hace balance de su primera temporada al frente del CD Claret en la Primera Nacional de baloncesto. “En líneas generales, es muy bueno”, reconoce; y comenta: “Aunque podría haber sido aún mejor de haber gestionado de otra manera los finales de partido contra La Flecha y contra Venta de Baños. Con esas dos victorias más, ahora estaríamos hablando, incluso, de optar a alguna plaza vacante en EBA. Los chicos se han asentado en la categoría y eso también se ha notado”.

El equipo claretiano ha terminado en cuarta posición, empatado a puntos (10) con el tercero, el Venta de Baños. La competición autonómica concluyó con los puestos que tenía cada conjunto en el momento en el que se detuvo el campeonato liguero por la situación del coronavirus.  A esta decisión se une la de que no se producirán descensos y la de que ascienden de manera automática los dos primeros clasificados, el CBC Valladolid y el Agustinos de León. Esta resolución evade la fase de ascenso, que en un principio iban a jugar los cuatro mejores de la liga. “Habría sido el premio final, y sobre todo, habría sido beneficioso de cara al futuro: tener la experiencia de jugar tres partidos en dos días contra los otros tres mejores equipos de la categoría podría servir para una hipotética fase con vistas a ganarnos el ascenso, y quién sabe si conseguir una victoria”, explica Pascual.

Con estos resultados, la renovación del técnico es un hecho. “Tanto el club como África -San Romualdo, coordinadora de la sección de baloncesto- me han manifestado en varias ocasiones su confianza y continuaré”. Con el ascenso de los dos rivales más fuertes de la categoría, el Claret se plantea una ambiciosa meta la próxima campaña, la que será la tercera compitiendo a nivel autonómico. “El objetivo debe ser, por lo menos, pelear el ascenso a EBA”, asegura el entrenador; y resume: “Tras dos temporadas en la categoría, hay que seguir subiendo peldaños. El primer año fue de descubrimiento, esta segunda de asentamiento y la próxima debe ser en la empecemos a luchar por el ascenso. Más o menos estos eran los plazos que se dieron cuando Claret inició el proyecto y no hay por qué no seguirlos. También hay que ser humildes y tener los pies en la tierra, una cosa es lo que se quiera y otra que vaya a salir a la primera. Tenemos el ejemplo del Venta de Baños, que se dejan bastante dinero en transfers y fichas y tras varios años aún no lo han conseguido”.

Para ello, el club está sondeando la posibilidad de incorporar nuevos jugadores para dar un salto cualitativo y físico, pero manteniendo la base de los dos últimos años. “Respecto a la plantilla aún no hay nada confirmado. La idea es que tengamos una plantilla compensada entre el talento que ya tenemos y el físico y experiencia que nos falta”, repasa Pascual.

Un lance del juego entre el CD Claret y el CB Soria. / KAMARERO

“Sin cerrar la puerta a incorporar talento, estamos buscando jugadores interiores”

Por otro lado, el entrenador habla del perfil de las futuras posibles incorporaciones: “Sin cerrar la puerta a incorporar talento en cualquiera de las posiciones, estamos buscando principalmente jugadores interiores. La baja de Sergio el verano pasado nos hizo daño en una posición en la que ya teníamos carencias, aunque es cierto que la incorporación de Borja Sanz primero y, sobre todo, Oumar Dramé al final de temporada pudimos compensarlo un poco. De todas maneras, Oumar es un jugador eminentemente exterior, e igual que pasa con Joel Yagüe, deben jugar donde más cómodos se sienten para que nos den su mayor rendimiento. También queremos incorporar, y en ese sentido está bastante avanzada una posible alta, a un base experimentado que diese minutos de descanso de calidad a Miguel Pérez. Alberto Álvarez venía a cumplir ese papel y, a pesar de todo el esfuerzo que ha hecho para cuadrar turnos, viajes, etc, su importante trabajo no le ha dejado estar con nosotros al 100%. Lo cuál no quita que Alberto siga teniendo un hueco en el equipo ni mucho menos”.

En cuanto a la vuelta al trabajo, todavía es una incógnita. “Al haberse dado por finalizada la temporada la urgencia de volver a los entrenamientos ya no es tan acuciante, por lo que, en principio, hasta la fecha de incorporación de la pretemporada que viene -a mediados de agosto si todo va bien- no volveremos a entrenar como grupo. A nivel de trabajo individual, e incluso entrenamientos de tecnificación con dos o tres jugadores por puestos, es posible que durante el verano se pueda trabajar”, concluye.