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Adrián Rosales, tras la operación que se le realizó en Valladolid, donde se restauró el ligamento cruzado anterior. / BM. NAVA
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El Viveros Herol Nava está acostumbrado a vivir en la dificultad. Desde hace varias campañas, rara es la jornada en la que el equipo ha podido contar con todos sus jugadores, y la presente temporada no iba a ser una excepción después de la lesión de cruzado de Adrián Rosales en el partido de Copa del Rey, que salvo recuperación milagrosa le tendrá fuera de las canchas durante toda la temporada, al igual que pasó con la lesión de Kisselev en la campaña anterior.
Así que el conjunto segoviano viaja hasta Palma del Río en el ‘Día 1’ sin uno de sus jugadores más importantes o, lo que viene a ser lo mismo, con la necesidad de que los compañeros de Rosales den un paso al frente para que no se note la ausencia del polivalente gallego. Durante la semana de entrenamientos se ha incidido en este asunto, porque una cosa es que te falte una pieza importante en el equipo, y otra muy distinta que el plantel no tenga recursos suficientes como para ganar partidos sin esa pieza. Y el Viveros Herol Nava de este año es prácticamente el mismo, o incluso mejor, que el que en la temporada 17/18 se clasificó para el play off como subcampeón de Liga.

MUY EXIGENTE EN SU CASA

El momento para dar ese paso al frente no puede ser mejor, ya que el equipo segoviano visita el pabellón municipal del ARS Palma del Río, para medirse a uno de los conjuntos que de mejor manera ha iniciado la competición, sumando tres victorias, un empate en Zamora y una sola derrota en las cinco primeras jornadas de Liga, con el detalle de que como local ha vencido de manera razonablemente cómoda en los dos encuentros que ha disputado.

El equipo cordobés que entrena Víctor Montesinos tiene una plantilla de lo más compensada, en la que sobresale la figura de José Antonio Consuegra, un central extraordinario en el manejo de los partidos, que sabe conectar perfectamente con el pivote en el dos para dos, y que suele asistir con ventaja a los laterales. Julio Morgado en los seis metros, más Eloy Crook y Reyes flanqueando al central suelen ser los jugadores que más daño hacen a las defensas, sin descartar ni mucho menos la aportación desde el extremo de Jesús Morales, capaz de marcar once goles en la pasada jornada de liga que el cuadro cordobés disputó en la cancha del MMT Zamora.

Será un encuentro en el que la clave la marcarán las defensas. La intención del Viveros Herol es la de mantenerse fuerte en el 6:0, en el que cobrará mucha importancia las aportaciones de Álvaro y de Andrés Alonso, ya que las ausencias de Adrián más la de Darío Ajo, que sigue recuperándose de su problema muscular, van a poner un punto más de dificultad a la defensa de Morgado en el pivote. A partir de esa fortaleza defensiva el conjunto segoviano quiere empezar a construir su victoria.

Dani Gordo conoce de la dificultad de la cancha, “donde gané por los pelos cuando entrenaba al Ademar, y perdí el año pasado con el Navam, jugando un partido muy malo, quizá porque tres días antes veníamos de hacer un gran esfuerzo en la Copa del Rey. Ahora vamos más descansados, y he hablado con la plantilla para que todos demos un paso al frente y consigamos que la ausencia de los compañeros no se note tanto como todos piensan”. El equipo parte en la mañana de hoy hacia Palma del Río.

LA OPERACIÓN

En la jornada de ayer Adrián Rosales pasó por el quirófano para ser operado de la rotura del ligamento cruzado anterior. La intervención quirúirgica se realizó en el Hospital Recoletas Campo Grande, y fue llevada con éxito por el doctor José María Lomo Garrote, jefe de los servicios médicos del Real Valladolid. El plazo de recuperación del jugador hasta que reciba el alta médica se estima en seis meses, que será un poco más hasta que pueda volver a las canchas.