Los jugadores del CD La Granja David Moreno y Kike disputan un balón con un componente del Burgos Promesas 2.000. / NEREA LLORENTE
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El CD La Granja cayó su primer partido en casa contra un equipo que todavía no sabe lo que es perder en la competición como es el Burgos Promesas 2.000. El conjunto de Carlos Fonseca mejoró su imagen, sobre todo en cuanto a intensidad y claridad de ideas, pero vio como la plantilla visitante, que se mostró más firme y algo por encima, se llevó la victoria desde el punto de penalti con un gol de Dava (0-1). Pequeños detalles que condicionan el transcurso de un partido y que tendrá mejorar de cara a las próximas jornadas.

Fonseca introdujo un once similar al que sacó contra la Segoviana, aunque en esta ocasión volvió a confiar en el mexicano Cristian, autor del último tanto granjeño en la competición. En los primeros compases mostraron más ambición ofensiva que en los primeros partidos y buscaron a su referencia en ataque, Jonan, a través de balones largos. Mantuvieron intensidad, dando un sustancial giro a la endeble versión que venían ofreciendo, pero se encontraron con un rápido equipo en el lado opuesto que basó su sistema en la verticalidad y profundidad de sus bandas definidas por Asier y Dava y en sus hombres más adelantados, Gabri y Jorge. En defensa destacó su solidez por alto, liderada por Óscar Vázquez.

El cuadro naranja llevó la iniciativa, pero lejos de hacerse con el dominio para trenzar jugadas con claridad. Fue Asier el que produjo más problemas a los locales, aunque le faltó determinio. Pasados los primeros minutos, el conjunto granjeño encontró estabilidad para competir. Una circunstancia que animó moralmente al grupo y evidenció que en casa pueden dar un paso al frente libres de cualquier presión exterior. La oportunidad más clara de los de San Ildefonso corrió a cargo de Jonan, con un disparo desde fuera del área que se marchó fuera.

El delantero local pronto vio una cartulina amarilla. Esta situación hizo que los visitantes, en especial el experimentado Vázquez, provocaran al colombiano en varias acciones para incitar su expulsión. Picardía burgalesa para mover los hilos y los tiempos del encuentros. Aun así en la recta final del primer tiempo, el Promesas fue a menos con balón, lo que dio lugar a que La Granja desarrollara con más comodidad. Antes del descanso, ambos planteles tuvieron una ocasión clara cada uno -una falta ejecutada por Lázaro por los locales sin tino-, pero se llegó al ecuador con el marcador inicial.

Ya en la segunda parte, los dos entrenadores siguieron con los mismos componentes. El primero en golpear fue el cuadro local por medio de un lejano disparo de David Moreno tras una trabajada jugada que se sacó Cuadri. Pese a esta ocasión, el equipo de Carlos Aguilera pasó a fijar el peso del duelo a su favor. Comenzó a hilvanar jugadas con criterio y Asier pudo abrir el electrónico. La Granja se mantuvo ordenada, aunque los visitantes fueron inclinado la balanza hacia su lado. De nuevo se personaron en los dominios de Lorenzo en una asociación entre Casado y Asier que en su definición perdonó Gabri, al no cabecear con contundencia.

Cristian volvió a recuperar el ahínco del conjunto azul con una acción no que terminó de definir con lucidez. Perdonó y poco después el delantero burgalés Jorge rascó un penalti, ganando la marca a Pluma, que Dava se encargó de transformarlo sin temblarle el pulso (0-1). Este gol dio tranquilidad al plantel naranja para gestionar los tiempos y leer el tramo final con holgura. De esta manera, Asier se sacó un latigazo que obligó a Lorenzo a crecerse por alto para despejar un balón que fue a la escuadra.

La Granja necesitaba un revulsivo, pero el corto fondo de banquillo llevó a Fonseca a solo introducir a Seung. Gracias a este integrante Gabri se pudo perfilar para realizar un disparo lejano, que fue la reacción más clara por los locales. Hubo una más, casi sobre la bocina, en la que un balón se paseó por el área burgalesa y en la que los jugadores del equipo del Real Sitio pidieron mano. No lo vio así el árbitro y sentenció la contienda en ese momento. Finalmente los tres puntos pusieron rumbo a Burgos.

Carlos Fonseca, entrenador del CD La Granja

«De los tres goles que no han metido en casa, dos han sido desde el punto de penalti. Así las cosas se ponen muy cuesta arriba y luego en el otro área se ven de otra manera»

Carlos Aguilera, entrenador del Burgos Promesas

«La idea con la que veníamos era similar a lo que al final fue el partido: un rival con intensidad y con juego directo. Lo controlamos bastante bien y tuvimos cinco ocasiones claras. Al final en los minutos finales tuvimos que sufrir»