Cris Carré, del Unami CP, trata de salir de la presión del Almagro. / KAMARERO
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Larga, muy larga se le está haciendo la baja de Laura Llorente al Unami, que en un ejercicio de impotencia perdió su partido frente al Almagro por un 0-1 que no reflejó la superioridad del conjunto manchego sobre el segoviano. Las visitantes fueron mucho más competitivas que unas jugadoras locales que en muy pocas ocasiones lograron superar a sus oponentes, y que además mostraron una impotencia ofensiva tal que tan solo a balón parado, y no todas las ocasiones, consiguieron chutar entre los tres palos de la portería ciudadrealeña.

El encuentro, la verdad sea dicha, fue de calidad justa, porque ambos conjuntos demostraron sentirse mucho más cómodos sin el balón, que tratando de elaborar jugadas. El Almagro no quería complicarse la vida, así que rápidamente buscaba la combinación con la pívot para hundir a la defensa del Unami, mientras que las de Toño González trataban de salir por banda, aunque sin conseguirlo en prácticamente ninguna ocasión.

Ocasiones, las justas

El partido apuntaba a largo porque, salvando una más que buena intervención de Esther a lanzamiento cercano de Virginia en una contra visitante, poco más hubo que llevarse a la boca en lo que a remates peligrosos se refiere, y sí hubo que lamentar una incidencia, la lesión de Patri que se vistió de corto para ayudar a sus compañeras, pero apenas pudo hacerlo un par de minutos.

En un partido donde primaban las defensas sobre los ataques, la única acción de mérito del Unami llegó superado el ecuador de la primera parte, cuando Laura Usa se plantó en el mano a mano con la portera Cecilia, que sacó el único lanzamiento segoviano entre los tres palos, si se descuenta otro de falta de Cris, que rechazó sin problemas la muy poco exigida guardameta del Almagro.

Por el contrario, en la otra portería Esther comenzó a tener trabajo, en un bonito duelo que mantuvo con la visitante Victoria, que en más de una ocasión se plantó con ventaja ante la portera del Unami, que fue la que consiguió que el equipo local estuviera siempre con opciones en el partido, aunque la intensidad de las jugadoras almagreñas fuera superior a la de las segovianas, que perdían todos los duelos individuales, y que encajaron el único gol del partido cuando, en una perdida de balón a la hora de iniciar una contra, el esférico llegó en rápida transición hasta Victoria, que superó a Esther con su lanzamiento cruzado.

Faltaban tres minutos para el descanso y el Unami acusó el golpe, porque recibió varias contras más que si no acabaron en gol fue por la mala puntería de las visitantes, y porque Esther lo impidió en el último momento. Así que al descanso se llegó con la mínima victoria almagreña y la sensación de que para igualar el partido era obligatorio igualar también la batalla de la intensidad.

Más de lo mismo

Pero la realidad fue que esa batalla también la perdió el Unami tras el descanso. Aunque las segovianas quisieron ser más ofensivas y elevaron la presión buscando algún robo cerca del área contraria, la realidad del partido fue que el dominio no fue segoviano ni mucho menos, y que durante muchos minutos estuvo más cerca el 0-2 que continuó evitando Esther, que el empate a uno.

Y no es porque el Almagro contase con ocasiones muy evidentes para marcar, aunque alguna tuvo, sino porque cuando llegaba a las cercanías del área local intentaba chutar a portería, algo que se echó en falta, y mucho, en el equipo de casa, que salvando otra falta ejecutada por Cris (como sabía todo el pabellón puesto que sobre la cancha no hubo un solo movimiento de ninguna jugadora para intentar mover a la defensa) todo lo demás fue un quiero y no puedo por parte del Unami ante un rival cuyo fondo físico fue superior, aunque técnicamente no fuera mejor que el equipo de casa. Pero a veces basta con hacer bien las cuatro cosas que sabes. Y el Almagro sabe hacerlas.

A cuatro minutos para la conclusión, Toño González puso a Carré como portera-jugadora, buscando en el cinco para cuatro lo que el rival le estaba negando con la igualdad numérica. La primera acción definió lo que fueron esos minutos, ya que una pérdida cerca del área almagreña terminó con el balón volando hacia la portería segoviana, en la que no entró por muy poco.

Continuó intentándolo el conjunto local pero sin lograr chutar entre los palos, por lo que el partido se cerró con la mínima victoria ciudadrealeña. El Unami echó de menos la verticalidad y la calidad de Laura Llorente, y perdió con justicia, pese a que Esther pusiera todo de su parte para que eso no sucediera.