El Viveros Herol Nava disputa esta tarde (18:30 horas) otra final por la salvación ante el Balonmano Guadalajara, rival con el que está ahora empatado a puntos y que ocupa el último puesto de descenso a División de Honor Plata. “Todo son finales”, subraya el entrenador del Nava, Zupo Equisoain. Con Cangas y Sinfín en buen momento, el duelo se torna como un duelo con más de dos puntos en juego. Uno de esas tardes que marcan si el billete en Asobal vence o se renueva en primavera.

Equisoain hace el balance del empate ante Sinfín, un partido que sus pupilos llegaron a ganar por cinco goles pero que solo pudieron empatarlo con un penalti a cuatro segundos del final. “Se sumó un punto y se perdió otro punto. La primera parte fue muy aceptable; los primeros minutos de la segunda estuvieron muy bien. Y luego 25 minutos que desaprovechamos. La lectura es que se nos escapó en casa un punto que no se tenía que haber escapado”. La plantilla observó el lunes las correcciones. “Tratamos de corregir, que eso no se vuelva a repetir. Que esos errores de malos pases o faltas de ataque no se vuelvan a repetir”.

Esas correcciones están en el día a día de los entrenamientos. Si hay fallos en el pase, se trabaja con más ahínco; ante las faltas en ataque, se practican las distancias. El margen de mejora está claro. Por ejemplo, las pérdidas de balón fueron un lastre ante Sinfín, pero no ante Huesca (solo hubo tres). “Los jugadores saben que lo importante ahora mismo es no perder balones y acabar en lanzamiento casi todos los ataque”. En aquel partido coincidió que hubo efectivo por debajo de su nivel. “Por circunstancias, hubo jugadores que no tuvieron buen día. Pérez Arce no hizo bien partido, algo que no es normal; tampoco los errores en los cinco últimos minutos”.

El Nava aseguró el average para superar a Sinfín en caso de empate a puntos y persigue el mismo objetivo ante Guadalajara, que cayó 25-22 en Nava de la Asunción. Pese a las restricciones de público, el técnico señala la dificultad extra del visitante. “Para ganar fuera de casa tienes que jugar muy bien. Si no, no ganas”. ¿La clave? “La concentración y estar metidos desde el inicio. Hay que buscar esa intensidad necesaria a principio de partido para jugar de tú a tú. Ahora que no hay gente en el pabellón no se tendría que dar mucha importancia a esto, pero se da”.

Un rival sin rodaje

Los alcarreños llevan dos meses sin competir por la disputa del Mundial y la aparición de positivos a principios de febrero en la plantilla. “Es un equipo que no ha empezado. No tengo ni idea de qué nos vamos a encontrar. Será un rival que necesita los puntos, intenso. A partir de ahí, no tengo ni idea de cómo están de forma. A nivel de sacrificio, juegas en casa ante un rival directo y son dos puntos importantísimo. Estarán a tope”. Los morados, con un calendario duro de cuatro partidos en 12 días, terminaron el año 2020 sumando un punto de los últimos diez, el conseguido en la cancha de Puerto Sagunto.

Equisoain no mira a la clasificación. Y lo resume así: “Desde que estoy aquí he jugado cinco partidos y he ganado cuatro puntos. Ahora mismo, lo más importante es ir partido a partido. La clasificación ahora mismo no me interesa. Miro que yo gane; si gano, voy a subir en clasificación. Y ese es el objetivo, seguir dependiendo de ti mismo”. Tardes como la de hoy ponen dependen quién controla el destino de quién.

Hombrados, paradas y veteranía

Mariano Ortega cuenta en Guadalajara con una plantilla con calidad, con jugadores jóvenes que pueden marcar la diferencia en ataque y con una portería defendida por el eterno José Javier Hombrados. En la idea destacaron Alberto Díaz o Ismael El Korchi, dos de los fichajes. Giacomo Savini y Javier Bodí en el central, dos hombres dinámicos, con visión de juego, llevan el ritmo. De su buen hacer y sus pases se aprovecha el internacional Gastón Mourinho en el pivote.

Ortega opta en defensa por el sistema 5:1. Jaime Gallardo, desde el perfil derecho, asusta con su alto porcentaje de eficacia frente a la meta rival: 74%. Por su parte, Arthur Pereira es el máximo artillero con 81 dianas. Su importancia es crucial en el juego alcarreño; la gestión de sus minutos y su frescura en el tramo final serán claves. Guadalajara fue de más a menos en Nava y cedió en el apartado físico.