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Durante este fin de semana, en las instalaciones de Padelzone de Valverde del Majano lo de menos han sido los resultados. El circuito provincial de pádel indoor impulsado por la Diputación regresaba a las canchas tras ocho meses inactivo por la pandemia y lo más importante eran los reencuentros entre amigos, poder volver a agarrar la pala y, mascarillas de por medio, volver a respirar el ambiente de una competición que, en su vuelta, no dejó que la pandemia afectase al número de parejas participantes. En total fueron 154 duplas las que completaron las plazas de inscripción y muchas de ellas las que dieron fe, durante la entrega de premios, que las personas son lo primero en esta competición que, en ocho años, se ha convertido en un encuentro periódico de amigos.

Y es que, antes de que el diputado de Deportes, Óscar Moral, hiciese entrega de los trofeos a los campeones, tanto del cuadro principal como del de consolación, la organización quiso tener un emotivo detalle con dos fieles del circuito, Javier Orejudo y Rodrigo Muñoz, quienes han sufrido la pandemia de forma cercana, y a quienes se hizo entrega de un pequeño obsequio acompañado de un sonoro aplauso y un mensaje de ánimo.

Instantes antes de este momento, el más simbólico de los cuatro días de competición, la pista número uno de las instalaciones había vivido una interesante final de Oro entre Daniel Pérez y Pablo Franco y Sergio González y Álex Catón. Los primeros, después de llegar a ir por detrás en el superdesempate por 10-8, lograron un parcial de 0-4 para terminar imponiéndose por 10-12 y llevarse la victoria después de un partido disputado que acabó 4-6, 7-5, 6-7. El temple que da la veteranía y la búsqueda de la seguridad, frente a las ganas de dar por finiquitado el partido de la pareja de jóvenes, terminó permitiendo que Daniel Pérez y Pablo Franco se proclamasen campeones en una última volea de sus rivales, aparentemente fácil, que acabó en la red.

Sin duda, la final de Oro masculina, que se prolongó hasta pasadas las 14:30 horas de ayer domingo, fue la más emocionante de cuantas se jugaron en esta tercera jornada que debía haberse celebrado en marzo. En la categoría de Oro femenina, un asunto laboral de última hora impidió que Mar Aragón pudiese comparecer en la final y lograr, junto a su compañera Elena Herráez, una victoria más que sumar a su palmarés. Aunque en su lugar se disputó un partido de cortesía, la final no pudo celebrarse y las jóvenes Natalia Molinilla y Mª Teresa Moriñigo se proclamaron campeonas, después de haber cedido únicamente dos juegos a lo largo del fin de semana.

Por lo que respecta al resto de categorías, en Plata fue la pareja formada por Álvaro Martín y Fernando Sáez la que derrotó a Miguel Ángel Marqués y José Luis Cervigón, mientras que, en el cuadro femenino, Cristina Ruano y Conchi Jimeno no dieron opción a ganar ni un sólo juego a Marta Vega y Soraya Melero en el segundo set, después de que el primero acabase 7-6. Las pistas destinadas a las finales de Bronce, por su parte, presenciaron las victorias de Daniel Tierno y su hijo Sergio Tierno ante Carlos Tejero y Juan Jesús Montalvo (2-6, 6-1, 2-6) y la de Rocío Martín y Pilar Rodríguez ante María Jesús Arahuetes y Sara Herrero (3-6, 6-2, 7-6).

La siguiente, a finales de noviembre

Tal y como anunció el diputado de Deportes antes de dar por cerrada la jornada, la intención de la Diputación es que la cuarta jornada del circuito pueda disputarse a final del mes de noviembre y que en diciembre, las instalaciones de Valverde del Majano puedan acoger el Máster Final al que sólo tienen acceso los jugadores que mejor han puntuado a lo largo de las cuatro jornadas previas.