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Responsables de la Segoviana, Unami, Ayuntamiento de Segovia y Real Federación Española de Fútbol, ayer en La Albuera. / JUAN MARTÍN - GIMNÁSTICA SEGOVIANA

La fiesta de la Copa del Rey se presenta demasiado cara. El Estadio Municipal de La Albuera necesita una instalación lumínica extra para que los partidos que Unami y Segoviana disputarán en apenas 10 días ante Alavés y Mallorca, respectivamente, puedan ser televisados, un requisito imprescindible que pone la Real Federación Española de Fútbol, titular de la competición, para que esos partidos puedan disputarse. Un técnico federativo visitó ayer la instalación segoviana junto al resto de partes implicadas. La única solución viable es alquilar varios grupos electrógenos, una suerte de torretas, que complementen la insuficiente eliminación del estadio. La cuestión es: ¿Cuánto vale eso y quién lo paga?

La iluminación de La Albuera está en torno a los 200 lúmenes; la Federación asegura ser flexible con las cifras, pero los requisitos televisivos exigen, al menos, duplicar esa iluminación. El Ayuntamiento de Segovia, dueño de la instalación, reubicó y limpió los focos recientemente y la ganancia es mínima. Para alcanzar los 400 o 500 lúmenes habría que instalar unos servicios auxiliares, como hizo Unionistas ante la visita del Real Madrid. Hay un proyecto municipal avanzado para mejorar la iluminación del estadio, pero no hay margen para tenerlo listo en menos de dos semanas. La única solución es el alquiler. Así que la inversión no se quedaría en la ciudad; en esencia, sería costear los equipos para los dos partidos, como si de unas gradas supletorias se tratase. Pero por muchos más miles de euros.

El Ayuntamiento estudiará en los próximos días las opciones presupuestarias de las que dispone y se reunirá a principios de la semana que viene con los clubes para plantear los escenarios disponibles. La concejala de Deportes, Marian Rueda, pedirá un esfuerzo a Unami y Segoviana. “El Ayuntamiento está poniendo todo lo que tiene a su alcance para ayudar a ambos clubes, pero ellos tienen que intentar ayudar para que entre todos seamos capaces de coordinarnos”. Los clubes esgrimen sus diezmados presupuestos, pero la postura municipal es que ya cede el campo y que ellos deciden concurrir en esas competiciones sabiendo los requisitos. Y que los derechos federativos que recibirán las entidades pueden ayudar a costear la instalación.

El presidente de la Segoviana, Agustín Cuenca, aseguró que el club no dispone de fondos para costear la instalación. En la misma línea se expresó el presidente del Unami, Francisco Andray. “No tenemos dinero. Veo francamente complicado jugar en Segovia. ¿Quién paga esta feria? Nosotros no tenemos presupuesto. Tendríamos que valorar otras opciones en caso de que no se pueda jugar aquí”. Esas alternativas pasarían por un acuerdo con el Alavés para jugar el partido en su campo. En este punto entran en juego las distintas exigencias de ambos clubes. El Unami, con una masa social más reducida, tendría menos problemas en desplazarse fuera de casa. La Segoviana, con un millar de abonados, tiene más que perder si el encuentro no se disputa en tierras segovianas. Además, la alternativa de jugar en Mallorca sería más cara. Esa disparidad dificulta una solución a tres bandas. Lo mismo ocurre con las cuentas, pues el presupuesto del Unami es bastante más reducido.

Trabajo a contrarreloj

Pese a lo complicado de la ecuación, todas las partes destacan la buena voluntad por buscar una solución. “El Ayuntamiento tiene sus propias limitaciones presupuestarias y creo que está haciendo un gran esfuerzo”, subraya Andray. El resto de requisitos son viables: grúas flexibles, zona de prensa separada, unidades móviles o la instalación de seis u ocho cámaras.

Trabajar a contrarreloj tampoco ayuda. Los equipos deberían estar instalados el lunes 29 de noviembre para la disputa el martes 30 del duelo entre Unami y Alavés a las 19 horas, según anunció ayer a última hora de la jornada la Federación. Asimismo, la Gimnástica Segoviana jugará el miércoles 1 a la misma hora, las siete de la tarde.

Hay una incógnita que plantean todos los implicados: ¿Puede costar, pongamos, 30.000 euros un alquiler de estas torres de luz para dos días o las empresas sacan partido de la falta de alternativas? El formato de la Copa del Rey y su inclusión del fútbol modesto tiene contrapartidas. Porque tiene cierta incoherencia permitir que los equipos de Regional puedan competir con la élite, pero con las condiciones de la élite. No se juega a las cinco de la tarde. El rey invita al plebeyo al banquete, pero le exige acudir con un vestido de luces para cruzar la puerta.