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La Gimnástica Segoviana sigue siendo muy solvente frente a los rivales a los que el pronóstico señala como inferiores al equipo azulgrana, y en el caso del encuentro que, en la empapada tarde de ayer, se disputó en el campo de La Albuera, logró los tres puntos con una extraordinaria contundencia. El hambre que demostraron tener los jugadores de Manu González durante los noventa minutos de partido fue mucho mayor que la que mostraron los de Ramón González Expósito, que no dudó al final del encuentro en cargar sobre sus espaldas la responsabilidad de la fuerte derrota de su equipo, sabiendo (como sabe) que hay cosas que no se pueden enseñar a un futbolista. O se tienen, o no.

El día se presumía complicado en lo climatológico, con muchas trazas de afectar en lo deportivo. Pero el terreno de juego aguantó muy bien el agua que cayó de manera impenitente durante todo el día, y la Segoviana pudo desarrollar su juego con mucha claridad, la que le concedió un Júpiter Leonés que corrió casi tanto como los locales, con mención especial para la paliza que se metió su delantero Tito tratando de presionar casi en solitario a los centrales azulgranas. Pero ya se sabe que en fútbol hay una diferencia entre correr, y saber correr.

La apuesta de Manu González de incluir a Asier haciendo las funciones de pivote defensivo, con Dani Calleja y Domingo por el centro, más Javi Borrego e Ivi por las bandas y Diego Gómez en punta se mostró como la idónea para el encuentro. Porque después de unos primeros veinte minutos en los que el choque se movió en un terreno de igualdad, con la Segoviana llevando el peso del partido y el Júpiter intentando sorprender a la contra, el partido se inclinó de manera diáfana hacia el marco defendido por el irregular Diego, capaz de sacar un mano a mano a Dani Calleja como de equivocar un par de despejes dejando el balón muerto a los delanteros gimnásticos.

JAVI BORREGO ENCIENDE LA MECHA

El delantero local, que comenzó el partido en la banda izquierda y lo continuó en la derecha, siendo el mejor en todas las posiciones, se encargó de dinamitar el encuentro a poco de cumplirse la primera media hora, ya que después de un extraordinario control que dejó sentados a dos contrarios, y de combinar con Gómez, se adentró en el área para soltar un derechazo que se estrelló en el palo de la meta visitante. El balón rebotó con fuerza en la cara de un defensor del Júpiter, se fue al larguero, y en su caída se encontró con el remate de Diego Gómez, que acabó con el sufrimiento.

El 1-0 fue el principio del fin para el filial de la Cultural Leonesa, que quiso dar un paso adelante, y que de hecho lo dio, aunque ello no fuera suficiente para inquietar la portería de Christian más que en un par de lanzamientos de esquina bastante mejorables en su ejecución. Mientras tanto, la Segoviana esperaba con paciencia en la búsqueda de los espacios, como el que encontró Domingo a la carrera de Adrián, cuyo gran centro fue cabeceado por Ivi a la red.

El partido llegó decidido al descanso, aunque todavía nadie lo sabía. Pero la reanudación del choque fue la que hizo ver a los incrédulos, porque el cuadro visitante siguió sin dar una a derechas en el partido, mientras que los futbolistas de la Segoviana mostraban todo el hambre acumulada en las tardes en el banquillo. Gómez, Ivi, Calleja, Domingo… más un Javi Borrego que resulta todo un ejemplo de jugador con vitola de estrella que se compromete al cien por cien con el equipo, dieron un plus de trabajo en la presión que no tardó en dar sus frutos.

TODOS APORTAN

A ello se le unió una más que solvente línea defensiva, dos laterales que ayudaron permanentemente a los compañeros con sus subidas al ataque, y un Asier que cumplió a la perfección su cometido. De esta manera, y ayudado por un oponente que siempre quiso jugar la pelota, la Segoviana se convirtió en una máquina perfecta de robar balones y lanzar contras.

El 3-0 fue de nuevo obra de Ivi, tras otra acción destacada por la banda izquierda, con un centro que Diego no despejó con acierto, dejando el esférico franco para que el delantero segoviano lo empujase a la red. Y el cuarto para los de casa llegó después de un remate de cabeza de Rui en el segundo palo tras un saque de esquina que el central gimnástico remató absolutamente solo y con los dos pies en el suelo. El Júpiter concedió tanta ventaja que los cuatro primeros goles azulgranas llegaron de remates de cabeza.

Con el partido decidido, la Segoviana podía haber bajado el ritmo, pero no quiso, y los cambios contribuyeron a mantener la intensidad. Iván Sales quiso aprovechar sus minutos, Balta debutó con la camiseta azulgrana sustituyendo a Asier, y Álex Conde dispuso de media hora para ir recuperando sensaciones, que aún le queda, aunque el sexto gol que logró a puerta vacía, después de otro mejorable despeje de Diego a centro de Adrián, le venga a devolver algo de confianza. Poco antes, Diego Gómez había cerrado su doblete culminando una contra de libro tras el enésimo robo en campo contrario, y así la Segoviana pudo devolver a sus aficionados el precio de la entrada, y hacer pasar una buena tarde a los integrantes del grupo inversor que estuvieron en el palco de La Albuera, que ya saben que hay un buen equipo jugando en un campo que solo tiene de bueno… el césped.