La crisis que el coronavirus ha generado en todos los ámbitos de la sociedad, incluido evidentemente el deporte, ha llevado a que todas las competiciones hayan cesado en su actividad. En el caso del balonmano, aunque en un principio la intención de la Federación era la de jugar las dos próximas jornadas a puerta cerrada, finalmente imperó la cordura y la decisión de paralizar la Asobal, y debajo de ella todas las competiciones terminó por hacerse firme.

Pero la situación no tiene visos de mejorar, al menos en el corto plazo, y por ello desde el ente federativo se están empezando a barajar las distintas decisiones que se podrían barajar en el caso de que esta crisis se prolongue en el tiempo. Lo que es una evidencia es que hasta que la curva de afectados por la enfermedad no comience a descender, las competiciones no se van a reanudar, y teniendo en cuenta que restan dos meses y medio para el final de la temporada, los escenarios que se manejan no son los más idóneos para que la Liga Sacyr Asobal pueda reanudarse con normalidad.

El primero de estos escenarios pasa por finalizar la competición, dejando la clasificación tal y como está tras la celebración de la decimonovena jornada de Liga, con el Viveros Herol Nava situado en la novena plaza de la clasificación después de su última victoria en casa frente al Fertiberia Puerto Sagunto.

La segunda opción pasa por dar por acabada la competición, pero haciendo valer solamente los resultados de la primera vuelta de la competición, lo que dejaría al Balonmano Nava en la octava posición. En ambos casos el FC Barcelona sería campeón de Liga, y Bada Huesca y Balonmán Cangas estarían descendidos a Plata.

Cancelar también es una opción.

La tercera posibilidad pasa por cancelar la Liga, sin proclamar campeón, ni conjuntos descendidos. No valdría nada de lo jugado hasta ahora, y la próxima temporada se jugaría con los mismos protagonistas en la máxima categoría.

El cuarto de los posibles escenarios que se barajan es el más optimista de todos, y pasa porque la curva de afectados por el coronavirus descienda, y se puedan retomar las competiciones, lo que llevaría a comprimir todas las jornadas de Liga entre los meses de abril, mayo y junio. Ello obligaría a un cambio de fechas en todas las competiciones internacionales, además de prolongar los contratos de jugadores y técnicos, que normalmente acaban su vinculación con los clubes el 30 de mayo.

La imposibilidad de disputar los torneos preolímpicos de varias modalidades deportivas podría llevar a los Juegos a retrasar su celebración hasta el verano de 2021

Pero existen opciones de que este sea el escenario que se termine haciendo realidad, siempre y cuando descienda la incidencia de la enfermedad, entre otras cosas porque comienza a tomar fuerza la posibilidad de retrasar los Juegos Olímpicos al año 2021. No pocas modalidades deportivas tienen que disputar todavía sus torneos preolímpicos, y muchos de estos torneos tienen su lugar de celebración en países que, al igual que España, han cancelado todas sus actividades deportivas, y cerradas sus instalaciones, por lo que la IHF ha decidido trasladar todos los preolímpicos de balonmano al mes de junio. Si no pudieran celebrarse en esa fecha, esto afectaría a la celebración de los Juegos, por lo que a pesar de que desde los estamentos federativos no se valora públicamente esta posibilidad, en privado se está manejando.

Entrenamientos individuales.

Centrando el interés en el Balonmano Nava, todos los estamentos del club consensuaron la medida de suspender los entrenamientos de todos sus equipos hasta nueva comunicación, ya que aunque no hay positivos confirmados en la plantilla, toda precaución es poca. Aunque el Ayuntamiento de Nava de la Asunción había anunciado el cierre de las instalaciones deportivas municipales, había ofrecido al club la posibilidad de continuar los entrenamientos en el pabellón. Pero el Balonmano Nava ha optado por parar el trabajo colectivo, dando pautas a los jugadores para que se entrenen de manera individual con las recomendaciones propias de evitar viajar y tampoco acudir a lugares donde se produzca una masiva concentración de personas.

De momento, la situación permanecerá inalterada durante las dos próximas semanas. Si persiste, comenzará a tomar mucha más fuerza la posibilidad de terminar la temporada no solo en balonmano, sino en varios deportes, con varios meses de antelación, y con el consiguiente perjuicio deportivo, y económico, para todos los afectados.