El Turégano, que había salvado bien la Covid en los últimos meses, tiene el semblante de un pueblo fantasma. Entre las bajas temperaturas y un brote activo, “no quiere salir nadie a la calle”. Lo dice Luis del Barrio, capitán del Turégano en la Regional de Aficionados, confinado en su casa por ser contacto directo de dos compañeros que han dado positivo. Un club con gran apoyo del pueblo. Como anécdota, en el primer partido de Liga, en Arévalo, los jugadores solo tenían 12 entradas y fueron unas 50 personas a ver el partido asomándose por una valla.

La Junta declaró el viernes un brote activo en Turégano con seis casos positivos y 14 en estudio. Lo catalogó como brote mixto porque no solo afecta a jugadores, sino a familiares y allegados. La situación epidemiológica es aún incierta porque no se han actualizado los datos; bien porque no se hayan realizado más pruebas o porque no se han notificado los datos debido a la situación meteorológica.

Directiva y jugadores del club votaron a principios de la temporada si participar o no. “Todo el mundo tiene ganas de jugar al fútbol. Con las medidas que nos dijeron y que sí habría liga, queríamos seguir adelante”, subraya el capitán. El club dio la talla el curso pasado en su debut en la categoría y tenía esa cuenta pendiente. “Es que lo puedes coger en el fútbol o en el metro. Y te sirve para evadirte. Nosotros somos unos privilegiados jugando al fútbol cuando mucha gente no puede ni entrenar”.

Primera suspensión

Los primeros avisos llegaron el 2 enero. El presidente del club, Luis Peromingo, explica el auge epidemiológico por las reuniones navideñas de la población más joven. Siete jugadores se sometieron a una prueba PCR y dos dieron positivo: uno el lunes pasado y otro el martes. Son los jugadores de la plantilla que pertenecen al pueblo. El equipo incluye también otros jugadores de Madrid que se han quedado allí u otros de Cantalejo o Sauquillo de Cabezas.

El club está esperando los resultados de la segunda PCR a los jugadores que dieron negativo, programada durante hoy, mañana y el jueves. Si todo va según lo previsto, los dos positivos, sin sintomatología grave, recibirían el alta a lo largo de esta semana. La incertidumbre está en que los positivos reciban el alta sin PCR negativa. En ese caso, la entidad costearía el test. “Lo haremos con una enfermera especializada”.

La nieve obligó a suspender el amistoso que el Turégano tenía previsto disputar ante el juvenil de la Segoviana el 2 de enero. Fue una suerte, pues la Covid ya pululaba por aquel vestuario. Cuando el club recibió noticias sobre la sintomatología de sus jugadores, suspendió el entrenamiento del pasado lunes y no se ejercita desde entonces.

“Yo no iba a poner en riesgo a más jugadores”

Los contactos con el Atlético Candeleda, que debía visitar el sábado el campo de El Burgo, fueron constantes. El club abulense tenía un positivo y sumó otro el jueves. “Entre los presidentes decidimos cancelarlo directamente porque lo único que nos decía la Federación era que esperáramos a que se reuniera el viernes el Comité de Apelación. Yo no iba a poner en riesgo a más jugadores”.

Cuarentena en Turégano
El capitán del Turégano CG, Luis del Barrio, disputa un balón en un partido contra el CD San José. / A.M.

El objetivo del club es reanudar los entrenamientos el jueves, con una docena de jugadores, y el viernes, con la plantilla al completo, de cara al partido del sábado en Burgo de Osma ante el Sporting Uxama. “Llevamos desde primeros de septiembre trabajando y nunca hemos tenido problemas. Poner dinero para test nos supondría un gasto bestial y casi ningún equipo lo podría hacer. Al final son los chavales los que tienen que tener conciencia porque son ellos quienes se exponen”.

“Perdemos dinero con el fútbol”

El condicionante laboral de una baja relacionada con el deporte, que no es su profesión, no es baladí para los jugadores del Turégano. “Si se lo explicas a un jefe, no habrá risas. Es una putada que te pueda pasar algo en el fútbol, porque en lugar de ganar dinero, todos lo perdemos”, explica su capitán Luis del Barrio, que relata su cuarentena. “Por suerte estoy en el pueblo, tengo un pequeño jardín y un gimnasio en el garaje que me puede sacar del apuro. Hay que intentar no comerse mucho la cabeza y que pasen los días rápidos, no se puede hacer otra cosa”.

El capitán subraya las medidas preventivas. “Precisamente en el equipo es raro que nos contagiamos. Evidentemente, puede pasar. Aquí y en cualquier sitio”. Los jugadores se toman la temperatura antes de entrenar y usan los dos vestuarios, con puertas y ventanas abiertas. “Cuando hacía bueno, nos cambiábamos fuera. Ahora estamos dentro, pero con metro y medio y mascarilla. Y si alguien se encuentra mal, directamente no va. Somos lo más precavidos que podemos”.

“Jugamos muy bien, el equipo está serio en defensa, pero nos falta el último pase”

El Turégano es quinto con seis puntos en cinco jornadas. “Jugamos muy bien, el equipo está serio en defensa, pero nos falta el último pase”. El capitán se muestra autocrítico. “No puede ser que nos cueste tanto hacer gol. Esto no es tan largo como parece y perder estos puntos al principio… Espero que no nos acordemos a final de temporada”.