El piragüista David Llorente, en plena competición. / RFEP
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La pasada semana se confirmó la presencia de dos segovianos en los Juegos Olímpicos de Tokio. El lunes 17 la Federación Española de piragüismo anunció a David Llorente en la expedición nacional en la disciplina K1 de eslalon y el domingo Javier Guerra logró el campeonato de España de maratón con el que consiguió el pasaporte para Japón. Con las incógnitas resueltas de si la provincia tendría representantes en la cita olímpica, que está fijada del 24 de julio al 9 de agosto, ahora la incertidumbre llega de la mano del coronavirus.

A falta de menos de cinco meses para que la llama olímpica luzca en su esplendor, Japón trabaja para garantizar su celebración, estableciendo medidas preventivas. Ante las dudas, el primer ministro, Shinzo Abe, subrayó a principios de febrero: “Quiero dejar claro que los Juegos se organizarán como estaban previstos”. El país nipón ha invertido más de 11.500 millones de euros, según números oficiales, aunque el desembolso podría ser incluso el doble. Asimismo el Comité Olímpico Internacional (COI), a mediados de este mes, no se había planteado mover la sede o cancelar el evento deportivo, remitiéndose a la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La última vez que se suspendieron unos JJOO fue en la Segunda Guerra Mundial, precisamente en Tokio en 1940; hecho que solo ha pasado otras dos veces, en Roma en 1908 por la erupción del monte Vesubio y en Berlín en 1916 por la Primera Guerra Mundial.

Sin embargo, la propagación global del virus ha elevado el nivel de alerta y será a finales de mayo cuando el COI tome la última decisión sobre su celebración. “Mover la sede es difícil porque hay pocos lugares en el mundo que podrían pensar en preparar instalaciones en ese corto tiempo para ponerse algo”, comentó Dick Pound, miembro más veterano del COI, en declaraciones a Associated Press.

Prevención en próximos eventos

Como medidas de prevención y para garantizar la seguridad, el gobierno japonés ha decidido que se aplacen los acontecimientos deportivos o culturales multitudinarios en las dos próximas semanas o que se reduzcan sus dimensiones. “La semana siguiente o las dos próximas son extremadamente importantes para prevenir la extensión de la infección”, señaló Abe. Por el momento, el país ha registrado 164 casos de personas que se han visto infectadas, sin contar con las cerca de 700 que quedaron contagiadas a bordo del crucero ‘Diamond Princess’, amarrado en Yokohama, al sur de Tokio. Por otro lado, el gobierno prohíbe la entrada a Japón de personas que hayan estado en Wuhan, ciudad del centro de China donde se generó el brote del coronavirus, en las dos semanas anteriores y a los chinos cuyo pasaporte haya sido expedido en la provincia Hubei.

Entre los eventos cancelados se encuentra el maratón de Tokio, previsto para el 1 de marzo, en su modalidad popular, que contaba con hasta 38.000 participantes inscritos. La liga japonesa de fútbol también suspendió todos los encuentros de Primera, Segunda y Tercera División durante dos semanas; y la federación de tenis ha decidido jugar la fase clasificatoria de la Copa Davis a puerta cerrada el 6 y 7 de marzo contra Ecuador.

El atleta Javier Guerra, en la maratón de Sevilla. / @MARATONSEVILLA

Sapporo y Kasai Rinkai esperan

La evolución en los próximos meses será clave para la celebración de los JJOO. En la pasada edición de Río de Janeiro, en 2016, también hubo dudas tras la amenaza del virus del Zika, aunque finalmente se desarrollaron sin ningún incidente. De ser así, Japón vería el debut en competición olímpico tanto de Guerra (1983) como de Llorente (1996). El atleta, después de viajar a Brasil, no pudo correr el maratón por una tromboflebitis y ahora espera hacerlo en Sapporo el 8 de agosto.

La carrera de fondo ha sido trasladada a la ciudad norteña, situada a más de mil kilómetros de la capital, teniendo en cuenta la experiencia vivida el pasado verano en Doha (Catar) donde las altas temperaturas agravaron el transcurso de la competición. Las condiciones climáticas de Sapporo se adaptan mejor al rendimientos de los atletas en su larga tirada, a pesar de que el ambiente olímpico será distinto. Llorente, por su parte, ya conoce en el canal de Kasai Rinkai, sede que acogerá la competición de piragüismo en la especialidad de eslalon K1 en Tokio, en la ya ganó la medalla de oro en el test olímpico celebrado hace tan solo unos meses para testar las instalaciones.