“He tenido la suerte de ganarlo todo este año jugando con mi compañero Imanol (Ibáñez), y me gustaría poner el broche de oro a la temporada ganando el campeonato del mundo, que es el torneo que me falta”. Quien así habla es Carlos Baeza, uno de los mejores deportistas segovianos de los últimos años, y verdadera referencia de la pala corta tanto en el ámbito nacional como internacional.

Tras las victorias en el Campeonato de España y en la Copa del Rey, siempre formando con Imanol Ibáñez con el equipo de pala corta del Puertas Bamar de Íscar, el delantero valleladense preparó la Copa de Europa de clubes con la incertidumbre de saber cómo respondería su rodilla, ya que tuvo que acelerar la recuperación de su problema en el tendón rotuliano, “haciendo en diecisiete días lo que estaba previsto realizar en un mes”.

SIN ESTAR AL CIEN POR CIEN

Teniendo en cuenta que su compañero tampoco estaba al cien por cien debido a una lumbalgia, la dupla llegó a la competición con algunas dudas, aunque estas se solventaron con un serio partido de semifinales ante el combinado francés compuesto por Casteran y Trannoy a los que doblegaron por 12/15 y 7/15 “haciendo un partido de menos a más, porque los rivales salieron con muchas ganas y nos sorprendieron. Pero en cuanto nos hicimos con el primer set, el segundo fue más sencillo”.

La final de la Copa de Europa frente a los galos Necol y Brefel tenía mucho de revancha “porque son los actuales campeones del mundo que nos derrotaron en el Mundial de Barcelona de 2018, así que teníamos un plus de motivación”, que se notó sobre la caldera en la que se convirtió el frontón de Toulousse, “en el que había más de 45 grados. En mi vida he jugado con tanto calor, la bola botaba muchísimo y el juego era extraordinariamente rápido”.

El valleladense ha ganado en una misma temporada el Campeonato de España, la Copa del Rey, y la Copa de Europa

Perfectos conocedores de la forma de jugar de los franceses “que literalmente te sacan de la pista a palos y tienes que saber aguantar”, Baeza e Ibáñez supieron jugar de manera perfecta el primer set que ganaron por 6/15, pero el nivel no pudo mantenerse en el segundo parcial “en el que los rivales sacaron muy bien” y les derrotaron por 15/9, llevando el duelo a una tercera manga de infarto, en la que la pareja local tuvo una bola de partido con 9/8 y saque, “aunque afortunadamente pude entrar con el resto y obligar al zaguero a devolver en una posición muy incómoda”. Ya con el 9/9, un perfecto saque de Imanol acabó con el encuentro y le dio el título continental a la pareja española, que cerró así una campaña de clubes para enmarcar.

EL MUNDIAL COMO PRIORIDAD

Llegan ahora unos intensos meses de trabajo para Carlos Baeza, que tiene como objetivo ese Campeonato del Mundo de Pala corta en Biarritz, sobre todo para sacarse la espina de una final en la que fue suplente por decisión técnica. “Ya estoy en la Preselección, y sé que si logró alcanzar mi nivel estaré seleccionado”. Toca recuperar bien la rodilla y prepararse con intensidad durante las sesiones de entrenamiento y los torneos veraniegos de prestigio como el de la Semana de la Pelota de Gijón, o el San Fermín Chiquito de Pamplona. Todo para llegar en las mejores condiciones posibles al 22 de octubre, fecha en la que dará comienzo el Mundial. “Es el título que me falta”.