La Gimnástica Segoviana volvió a sonreír tras doblegar por 1-2 a un Montijo que logró igualar fuerzas con celeridad, pero que sucumbió en una segunda mitad, con más corazones que remates y en la que los gimnásticos vivieron de las rentas cosechadas tras el golazo de postal de Javi Borrego (uno de los que brilló con más luz en el duelo) que ajustició a los rojinegros al borde del descanso.
Nada más pisar verde desató sus ínfulas de guerra una tropa montijana en la que volvía al centro de la zaga el mariscal Javi Chino ante una Segoviana en la que retornaba a la tapia defensiva el central David López y que asomaba en el verde con un trivote en la medular (Manu, Juan de la Mata y Llorente) con Diego Gómez como faro en punta. Ibra, a los tres minutos, dejó su impronta en un balón en largo por la diestra, pero sin fruto final.
Los jugadores de Ramsés Gil vivieron los primeros compases del choque sin alterar en exceso sus biorritmos cardiovasculares, aguantando el empuje local y buscando el imán de un Diego Gómez que justificó el hueco en el juicio narrativo en un control de la bola con el pecho desde la frontal que provocó el vuelo de Tienza para evitar el 0-1.

VEINTE MINUTOS DE SUFRIMIENTO

El once montijano era el que llevaba la voz cantante por el costado diestro y Madrigal, en semivolea, envió a las nubes el envío de Pedro Toro. La Gimnástica sufría horrores cada vez que le tiraban por tierra la primera línea de presión ante un cuadro rival que se sentía cómodo, y que salía ganador en cada cuero dividido. Así que tocó sacar pico y pala, mono de trabajo y bajar a la mina teñida de verde en busca del tesoro del gol.
En el hemisferio del primer capítulo Rubén colgó un balón sin destinatario final y cambió el decorado por completo. Ahora eran los visitantes los jefes de operaciones y pronto se desató la tormenta. Una jugada bautizada por Dani Arribas aterrizaba en los borceguíes de Dani Borrego que dejó el objeto diáfano para que cobrase mineral el ariete de Tres Casas Diego Gómez.
La reacción extremeña no se hizo de rogar y en un suspiro se igualaron registros. Un pase quirúrgico de Barragán lo convertía en caviar Catalá cuando el partido transitaba por su minuto 31). El duelo no bajaba el voltaje y Borrego obligó a la intervención de Tienza para evitar fantasmas. Volvió el tsunami segoviano y esta vez tuvo consecuencias funestas. Javi Borrego desplegó la pierna zurda desde fuera del área y las telarañas de la escuadra de Tienza volaron por los aires. El 1-2 era la grata realidad con la que se decretó el tiempo de refresco.

UNA SEGUNDA MÁS ENREVESADA

Juan Marrero daba campo a Batanero para reforzar junto a Yeray la medular y Rodao en el lateral diestro. Los pupilos de Ramsés volvieron a enseñar dientes y remates con Arribas y la chispa fluorescente de Diego Gómez, que vio como Javi Chino le dejó en ascuas su remate. Avanzaba el reloj de arena y el voltaje del reencuentro bajó en la escala.
El míster gimnástico sacudía el banco dando concurso a Ivo y Arévalo con casi media hora por disputar y, sin noticias locales, Astray se reencontraba con la elástica azulgrana poco después. Un centro de Borrego casi fue el rejón de los visitantes ante un cuadro local que tiraba la casa por la ventana en los cambios, más ofensivos que de costumbre ante la tragedia inminente.

 

Ramsés: “Ha sido nuestro mejor partido a nivel defensivo. El rival no nos ha hecho una sola ocasión en toda la segunda parte”

Catalá peinaba flojo a quince fel final, pero en la vanguardia gimnástica Diego Gómez seguía sacando de rueda a los centrales locales en cada conexión de bola. El Montijo seguía porfiando cada balón pero sin la frescura en las piernas de sus hombres y clarividencia en unos remates que llegaron contados con los dedos de una mano. Amenazaba caja mortuoria para el once de las Vegas Bajas y era cuestión de minutos.
Con el gong casi sonando, el mayor susto llegó en un choque de Óscar de Frutos que le tuvo en ascuas de no terminar el choque, pero finalmente volvió al verde para paladear junto a sus compañeros la segunda victoria consecutiva de la Segoviana que le sirve para seguir en la tercera plaza y recortar un punto al Atlético de Madrid B en la tabla para seguir lejos del descenso, y soñando con la liguilla de ascenso.