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La aventura del segoviano Asier Arranz en el fútbol chipriota está cerca de llegar a su fin, y no de la forma en la que al jugador le hubiera gustado, una vez que el Alki Oriklini, club que firmó por una temporada y media el pasado mes de diciembre, no le haya comunicado la fecha de inicio de los entrenamientos del equipo, para que el segoviano pudiera planificar el retorno a Chipre desde Valladolid, donde ahora reside.

Asier, que volvió a España en el mes de mayo una vez que se confirmó la suspensión de la liga chipriota, se ha mantenido en forma pese al confinamiento y, en ocasiones, la falta de motivación “porque a diferencia de los jugadores que tenían que disputar el play off, tú ves que no hay un futuro inmediato en el que te veas jugando”, señala el futbolista de Campo de Cuéllar.

Aun así, el exjugador de la Segoviana hizo un buen trabajo, esperando la llamada del Alki Oriklini para volver a los entrenamientos. Pero esa llamada no se ha producido, pese a que el club chipriota ya ha comenzado a entrenar, y Asier se ha visto obligado a poner su caso en manos de los abogados de la AFE, “puesto que me quedaba por cumplir una temporada más. Estoy a la espera de que el club me notifique si quieren que siga, o no”.

El futbolista ha enviado dos comunicaciones al club inquiriéndoles una respuesta, pero esta todavía no se ha producido, lo que hace pensar en que el Alki Oriklini (“que ha cambiado de dueños” señala el jugador) no quiere que Asier retorne a Chipre, y lo está haciendo de la peor manera posible, “porque yo tengo la oferta por la que firmé, y el contrato que me vincula al club. Haré valer mis derechos”, y estos pasan porque la AFE denuncie al Alki Oriklini ante la FIFA, y esta obre en consecuencia contra el club chipriota, mientras que el jugador pasa a ser libre para firmar por cualquier otro equipo.

QUIERE SEGUIR FUERA DE ESPAÑA

Es la cara menos amable del fútbol, que es más habitual de lo que parece “porque aquí estamos acostumbrados a otra forma de hacer las cosas más claras y transparentes. Allí con el paso de las semanas ves cosas que no son muy normales”, y es que el fútbol en Chipre se vive de una forma muy pasional, “y es posible que los nuevos dueños, al ver que el equipo no hizo un buen papel en la pasada temporada, decidiera cambiar a toda la plantilla. Y esto es algo que puedo entender, pero sí me gustaría que me lo notificaran para poder buscarme el futuro”.

Y ese futuro pasa por volver a iniciar una aventura fuera de España, “ya que aunque esta experiencia en Chipre no ha salido como quería siempre tratas de quedarte con lo positivo”, aunque la época del Covid no aporte demasiadas cosas positivas. “Con todo lo que ha pasado, te da por pensar que lo importante es estar vivo, y que fútbol no deja de ser algo secundario”.

LA SEGOVIANA, EN SU CONTEXTO

Asier vivió con pasión el play off express que disputó la Segoviana frente a Arandina y Zamora y, como buen azulgrana, se quedó con el disgusto de ver cómo el equipo se quedaba otra vez en Tercera y pone el énfasis no en la calidad de la plantilla del conjunto zamorano “porque si me dan a elegir a lo mejor no cambio tantos jugadores del once inicial de la Segoviana por los del Zamora”, pero sí del contexto en el que ambos clubes han podido preparar la temporada y la fase de ascenso.

“Hay que ver las condiciones en las que han trabajado una y otra plantilla. Los jugadores del Zamora son profesionales que entrenan en doble sesión, que después de entrenar se van a sus domicilios a descansar, mientras que los de la Segoviana son amateurs que tienen que trabajar para ganarse la vida. Hay que reconocer las circunstancias de cada club, y darle el mérito que tiene al hecho de poder competir hasta el final frente a un equipo profesional”, señala el jugador.