Un año más, la Red Bull Holy Bike 2022 volvió a reunir a más de 300 riders con edades comprendidas entre los 16 y los 70 años, en La Pinilla Bike Park, la estación de esquí segoviana que, desde hace siete años, acoge a ciclistas de todo el mundo en un evento único cargado de adrenalina y diversión.

El sábado por la mañana, con un sol radiante y una brisa primaveral que dejaba atrás el calor abrasador de Madrid, se inició la competición aunando tres disciplinas (Descenso, Enduro y Avalancha) con una única bicicleta. Las caras conocidas empezaban a despuntar en la cola del telesilla, los hermanos Jorba, Marco Veiga, las hermanas Zamora, y la legendaria Eva Castro, cautivaban las miradas de los jóvenes riders que se disponían a darlo todo en sus primeras tomas de contacto.

PRUEBAS EXIGENTES

El desarrollo de la jornada del sábado por la tarde comenzaba con los dos primeros tramos cronometrados, el Tramo A o ‘Holy’ (favorito de los riders), un sinuoso trazado cargado de curvas, saltos y peraltes que desciende por todo el bosque desde lo alto del telesilla hasta la base de la estación; seguido del Tramo B o ‘Cresta’, quizá una de las etapas más duras de Red Bull Holy Bike ya que, a pesar de la espectacularidad de las vistas, es la más exigente en cuanto a técnica y resistencia. “Es una bajada prácticamente sobre piedra, lo que lo convierte en el tramo con más de enduro de los tres”, explicaba el rider Juan Matos al finalizar la prueba.

En la categoría masculina, Ferrán Jorba, marcaba la pauta del tramo A, seguido muy de cerca por Marco Veiga, y por el francés Menjou Irenee que se hizo con el mejor tiempo en el tramo B, con una diferencia de 5 segundos con respecto a Marco Veiga y Orion Kirchmaye, que finalizó tercero.

En la categoría femenina, la campeona de España de Descenso 2022, Zoe Zamora lideraba la primera prueba, seguida de Sara Yusto y su hermana pequeña, Kira Zamora, quien, a pesar de haberse sometido a una operación de clavícula hace poco más de un mes, lograba una quinta posición en el tramo B.

El domingo amaneció con un viento frío y las primeras bajadas del tramo C o ‘Enduro’, prueba en la que se testaba la resistencia de los riders. En este reto, se demostró una vez más las habilidades sobre ruedas de Zoe Zamora, quien rompió el cronómetro con un tiempo de 4:48 minutos, logrando una ventaja de 18 segundos de diferencia sobre la segunda.

UNA AVALANCHA DE 4 KILÓMETROS

La guinda del pastel y lo que supondría el broche de oro para cerrar el fin de semana vendría de la mano de la prueba de Avalancha, que daba comienzo a ritmo del ya tradicional y motivador ‘Thunderstruck’ de AC/DC. Los más de 4 kilómetros de recorrido fueron disputaron al máximo nivel de adrenalina entre codazos, roces, empujones y mucho viento, con Ignasi Jorba y Sara Yusto terminando en primera posición, y las asistencias teniendo que trasladar a uno de los competidores al Hospital, fruto de una mala caída.

Con la suma de los cuatro tramos, la Red Bull Holy Bike coronó al francés Menjou Irenee y a Zoe Zamora como los rides por excelencia, demostrando ser los más rápidos y polivalentes.

“Llevaba mucho tiempo sin conseguir llevarme la victoria y estoy muy ilusionada. La semana pasada logré un primer puesto en el Campeonato de España, y ahora ganar aquí me hace muy feliz”, señaló Zoe al finalizar la competición, mientras que el galo Menjou Irenee que se había desplazado a Segovia desde Lourdes, apuntó que: “Ha sido una carrera muy divertida, he disfrutado mucho de su gente y del ambiente que hay. El año que viene volveré”.

POR CATEGORÍAS

La categoría de bicis eléctricas también repitió participación, con Guillem Jorba como ganador.

Los vencedores de las categorías ‘Master’, ‘Master F´, ‘Rookie Fem’ y ‘Rookie M’ fueron Fernando Marcos, Nila Veneroso, Kira Zamora y David Bosch, respectivamente.

Esta edición cerró con un claro dominio francés y la participación de los cuatro hermanos Jorba que conseguían todos meterse en el podio: Ferrán e Ignasi, con un primer y segundo puesto en la categoría Absoluta M; Guillem, con oro en E- Bikes; y Pau con un tercer puesto en Rookie M.

Y así, se ponía fin a la séptima edición de la Red Bull Holy Bike, donde se demostró, una vez más, la capacidad de este deporte para unir a bikers que, a pesar de tener edades y procedencias distintas, comparten su pasión por la adrenalina y la deportividad.