Adiós al profesor

Del artículo de El Adelantado de Amador Marugán, dedicado a la figura de Juan de Dios Roman, ‘El amigo que se fue’, y las fotografías de su última visita a Nava de la Asunción, en la despedida de la presidencia del Balonmano Nava, de nuestro amigo Quintin Maestro, me ha llevado a unirme a cuantos le han conocido y han querido tener un recuerdo hacia él en toda la prensa nacional.

De cuanto se ha escrito me quedo con el comentario de Alfredo Relaño, diario AS: “El balonmano era su pasión, la docencia su vocación y el conocimiento su obsesión”.

Sabía que Nava no podía olvidarse de su gran amigo, que siempre había ido proclamando con orgullo, que en este, ‘su pueblo’, había encontrado una nueva casa. En esta su última visita rememoramos tiempos pasados de sus visitas a Segovia, y fuimos a ver a su amigo Mon Montoya. Fue una alegría verme otra vez al lado del que un día fue mi profesor y compañero de estudios, Magisterio y Educación Física en Madrid, él terminaba y yo empezaba. Volvimos a encontrarnos en la convalidación de estudios de Educación Física para la licenciatura.

Fue de lo más grande, como profesor, entrenador y Presidente de la Federación Española de Balonmano. Como entrenador, un referente para el gremio y como directivo un ejemplo por su trabajo y dedicación. Se ha ido a reunir con su maestro Domingo Bárcenas y, como dice Amador, “cruzó la línea del tiempo para emprender camino a su nuevo destino, donde seguramente continuará dando clases magistrales y haciendo afición de su deporte”.

Hace unos días, seguidores rojiblancos le despidieron en el Magariños, donde tantas veces jugo con su Atlético. El 17 de diciembre cumplía 78 años.