¡Adiós 2020, annus horribilis!

Por fin hoy se nos va este año traicionero y asesino. ¡Y miren que pintaba bonito en su inicio! Que no vuelva más. El que nacerá esta noche tiene que ser esperanzador. Es imposible que sea peor; por tanto, coman ustedes las uvas tranquilamente y brinden por el 2021, porque vamos a ver luces nuevas que nos alegren la vida.

Bueno, estoy en una sección de Deportes y desde mi grada voy al tajo. El nuevo año tiene que ser el escenario de un ansiado ascenso por la Gimnástica Segoviana, C.F. Ahora lo tiene muy bien y con visos de cumplir tal objetivo. Cuando todas las capacidades están unidas, el final debe ser halagüeño. Si los pronósticos se cumplen se podría pensar en poner la guinda en la tarta de celebración, a tenor de lo siguiente.

El pasado 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, circuló por las redes sociales una inocentada en la que se informaba sobre un proyecto de remodelación del Estadio de La Albuera, con una serie de actuaciones de lo más apetitosas, entre otras: tribunas en los fondos norte y sur, nuevos vestuarios, sala de prensa, y lo que hace falta de verdad: torretas de iluminación; pero me da que esto, como decía don Manuel Monge, un gran amigo mío: “Esto es estilo tropa, cada uno se jode cuando le toca”. Y los que se van a fastidiar son los aficionados, quedándose “cegarrutos” del todo viendo los partidos de la Copa del Rey.

En definitiva, la guinda en la tarta por estar en Segunda B tendrá que esperar hasta que la inocentada deje de ser eso: una inocentada, y se transforme en una perceptible realidad. ¡Cuídense!

¡FELIZ AÑO 2021!