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Abraham García no ha cambiado el discurso con el que finaliza las temporadas. Logre el objetivo, o no, el técnico siempre refleja el cansancio y el vacío que se siente al acabar la temporada, pero en esta ocasión sus palabras dejaban entrever un atisbo de despedida, que terminó confirmándose.

– Al final, las alegrías y los disgustos se acaban pasando rápido en el mundo del fútbol.

– Duran 24 horas. Es verdad que posteriormente las cosas positivas permanecen en el recuerdo, pero no deja de ser un período muy corto hasta que rápidamente todo vuelve a la normalidad. No hay más remedio.

– ¿Qué balance puede hacer, salvando el disgusto del descenso?

– Es complicado cuando uno analiza lo que es la realidad, que es el perder la categoría, que era lo que nadie quería. Pero si se hace un análisis más profundo, y se observa la realidad de los presupuestos, de lo profesional, de plantillas que pueden dedicar al cien por cien cada día a mejorar sus rendimientos en el fin de semana, la cosa empieza a tomar otro aspecto.
Dentro de nuestras posibilidades hemos estado a un buen nivel, muy cerca de la permanencia, más que en las otras dos temporadas en las que el equipo estuvo en Segunda B. Por supuesto que te acuerdas de momentos puntuales como pudo ser el arranque de la competición, el partido con el Coruxo con la climatología que no puedes controlar, el partido ante el Valladolid B que también fue una fecha muy señalada… pero creo que hemos tenido el reconocimiento general, no sólo de la afición segoviana sino de todo el mundo, porque he recibido numerosísimos mensajes de compañeros felicitando mi labor, que evidentemente se hace extensiva a los futbolistas.

– La Segoviana ha sido un equipo muy reconocible.

– Hemos tenido una identidad propia todo el tiempo, y hemos sido un equipo valiente, aunque está claro que hemos pasado por momentos malos, como todos. Lástima que ser valiente al final no tuviera una recompensa. Sé que la simpatía de todo el mundo con la Segoviana ha sido muy alta, porque la propuesta ha sido vistosa, de querer jugar y dejar al lado otros aspectos y otras formas de ganar que existen y están ahí, pero que no van con el gen de este equipo ni con el de su entrenador.

– ¿El entrenador piensa que se ha confundido en algo esta temporada?

– Seguro. Yo me confundo muchas veces, pero soy muy consecuente con lo que pienso y creo. Tenía el convencimiento absoluto de que este equipo llegaría donde ha llegado, hasta la última jornada con opciones de salvarse. Sin llegar a ser un tema numérico, creo que llegar hasta aquí nos da la sensación de que podíamos hacerlo, y partía por la valentía y el ir siempre hacia delante a buscar la victoria, aún más con el arranque de liga que tuvimos. Pues claro que miro un poco y pienso que podíamos haber usado el otro fútbol, habiendo sido más prácticos, pero es que estos jugadores no son así.

– (…)

– Cuando la dirección deportiva me habló del proyecto y me dijo que se trataba de dar confianza al producto segoviano y de dar confianza a estos chicos, yo creí a muerte. Si no hubiera sido así, me hubiera ido a mi casa. Sabía que podíamos tener algunas limitaciones, que atienden a momentos puntuales. La lesión de Dani (Calleja) el día del Valladolid B nos hizo mucho daño, como supongo que a la afición del Olimpique de Marsella pensará que le hizo daño la lesión de Payet en la final de la Europa League, o la del Atleti con la lesión de Diego Costa en la final de la Champions de Lisboa. Son cosas que pasan, y que los equipos con más potencial pueden resolver mejor. Pero por supuesto que me equivoco, y tengo esa sensación a veces de que podía haber sido algo más rácano, aunque eso en este equipo no te garantiza el poder sumar. La valentía ha sido la que nos hizo dar un paso al frente en el tramo final de la liga.

– Pero…

– Pero también digo que he pensado muchas veces si este mismo equipo se hubiera salvado si hubiera tenido la oportunidad de entrenar a las once de la mañana, de poder dedicarse profesionalmente al fútbol, algo que no hemos podido hacer, porque tenemos que atender otras cosas.

– ¿Entonces, la Segoviana ha sido el más amateur de los amateurs de Segunda B?

– Estoy convencido de ello. Yo leo mucho, porque vivimos en el mundo de las redes sociales, de los comentarios y de la opinión, pero los que estamos dentro sabemos mucho de los presupuestos y de la realidad de los quehaceres de los que forman las plantillas. Nosotros tenemos jugadores que tienen que levantarse temprano para ir a hacer una obra, o conducir un autobús, o estudiar. Al final las prioridades son las que son, aunque no se puede olvidar que ha habido presupuestos como el del Rácing Ferrol y el Toledo, que se habían hecho para competir entre los cuatro primeros. Nosotros hemos sido un digno equipo, y nos ha faltado un poco. Esa es la espina que tengo clavada.

– ¿Y el entrenador se va a sacar esa espina?

– Yo vivo el fútbol desde la pasión y el convencimiento en un proyecto que me llena, me satisface y me hace crecer. Pongo tanto en ese proyecto que al final me quedo vacío, y necesito un período de desconexión. No puedo decir nada acerca de mi continuidad porque me falta lucidez. Necesito dejar pasar el tiempo y analizar muchas cosas, actuando en consecuencia. Pero tengo claro que el tiempo que he permanecido ahí no me puedo echar en cara nada más que no haber sido capaz de lograr lo que todo el mundo quería, pero con la cabeza bien alta, orgulloso de saber que he dado todo lo que tenía, y no tengo más. He agotado toda la batería y se lo he dado todo a la Segoviana. Tendría que ver si soy capaz de volver a cargar las pilas y ver a quién le doy esa energía. Me gusta hacer las cosas con tiempo y forma adecuadas y no precipitarme.

– Suena a despedida.

– Es inevitable pensarlo, y es una posibilidad, como también es una posibilidad que me quede. Pero yo no soy nadie para decidir mi futuro en la Segoviana, porque hay una dirección deportiva que tiene que tomar sus decisiones. Yo soy la persona menos importante de este club, y lo he dicho muchas veces. No he dejado nada más que todo lo que sé y todo lo que puedo para que el equipo crezca, que el club se acerque a lo que yo considero que se debe de acercar en el día a día, pero yo no decido. Este club tiene un director deportivo muy bueno, tiene un presidente y una junta directiva, y llegado el momento habrá que ver lo que pasa.

– ¿La Segoviana ha sentado las bases para volver pronto a Segunda B?

– Estoy convencido, y esa es la parte positiva de todo esto, y lo que me hace más ilusión. Mi experiencia me dice que lo importante de un proyecto es que se consolide, que tenga continuidad y que se trabaje en una dirección. No siempre se gana, pero sí creo que la Segoviana ha ganado mucho estos años, como también lo he hecho yo. Esto no tiene que ver con el descenso, sino con que el club ha puesto unos cimientos, y en ocasiones hay que dar un paso atrás para después dar más hacia delante. Esto no es vender humo, sino una percepción que tiene todo el mundo, y se va a terminar notando en la fortaleza del equipo. La Segoviana tiene que rearmarse rápidamente, no perder esa sensación de solidez, de unión y de tener claras las cosas. El período antes de que el equipo vuelva a ascender va a ser mucho más corto que en anteriores ocasiones, esto lo tengo clarísimo, a poco que se pueda mantener el proyecto.

LEIRA SE VA

Alberto Leira fue el primero de los jugadores en confirmar su marcha del club azulgrana, para lo que usó su cuenta de Twitter, señalando que “ha sido un año importantísimo para mí y jamás lo olvidaré gracias a un vestuario impresionante, con un entrenador del que he aprendido cada día”.

LA DESPEDIDA

Finalmente, en la mañana de hoy se confirmó la marcha del técnico, que con una sentida carta colgada en la página web del club (www.gimnasticasegoviana.es) quiso anunciar su marcha del club, con las siguientes palabras:

Querida familia

Me gustaría aprovechar estas líneas para despedirme de todos vosotros. Han sido dos años mágicos e inolvidables.

Parece que fue ayer cuando todo empezaba, pero ha pasado muy rápido y eso es por lo bien que me he encontrado y lo realizado que me siento como persona y profesional.
Es imposible ser más feliz en el día a día. He disfrutado cada entrenamiento, cada partido, de una manera plena.
Gracias a todas y cada una de las personas que me he encontrado en el camino he podido recuperar unas sensaciones que desde mis inicios no había vuelto a sentir.

No encuentro palabras para describir lo que me recorre por dentro. Es mucho, pero muchísimo más, lo que me ha dado la Gimnástica Segoviana de lo que yo podré devolverle jamás.
Ha provocado algo en mí mucho más profundo que la satisfacción de ganar un partido o la decepción de perder otro.

Han sido temporadas de contrastes en lo que ha resultado final se refiere, pero ambas han sido especiales.
La “Sego” goza de muy buena salud y sólo cosas buenas están por venir.
Me duele no haber podido ser el primer entrenador en dejar al equipo donde se merece, pero se conseguirá la próxima vez y ahora me toca animar desde fuera con todos vosotros.

GRACIAS RAMSÉS, por ponerme las cosas tan fáciles.
Eres , sin lugar a dudas, el mejor profesional con el que he trabajado codo con codo en mi carrera deportiva.

GRACIAS AGUS, por tu respeto y tu poder de dirección de la nave.

GRACIAS A LA JUNTA DIRECTIVA, por remar todos en la misma dirección. No desistáis.
Con algunos de ellos he tenido más contacto llegando a consolidarse ya una amistad.

GRACIAS a todos los OPERARIOS DE LA ALBUERA Y GENTE DEL CLUB por vuestra inestimable ayuda.

GRACIAS ROBER, por permitirme vivir esta experiencia.

GRACIAS A LA PRENSA, por vuestro exquisito trato y profesionalidad.

GRACIAS AL CUERPO TÉCNICO , sois unos auténticos cracks en lo personal y en lo profesional. Sois mis amigos.

GRACIAS A LA AFICIÓN, por dejarme ser uno más. Me ratifico una o mil veces en lo que siempre defendí. Sois el jugador más importante de este equipo. Sin vosotros nada de lo conseguido o no conseguido hubiera sido posible. De aquí para arriba. Segovia merece fútbol profesional para una afición especial.

A vosotros, los jugadores sólo puedo daros las GRACIAS. Estaré en deuda con vosotros toda la vida. Formar parte de ese vestuario, dejándome ser uno más de vosotros, es la mayor recompensa que puede sentir un entrenador. GRACIAS por vuestro respeto, compromiso y por entender el fútbol de esa manera. Sois campeones de valores para la vida.

Hasta luego familia.
Nos veremos en las gradas de La Albuera animando a nuestra Gimnástica.

ABRAHAM

JUNTOS SOMOS MUCHO MÁS FUERTES