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Una semana ha bastado para el al Viveros Herol Nava se le haya caído encima la Liga Asobal. Hasta la fecha, el conjunto segoviano había venido surfeando la máxima competición con muy buena nota, siendo competitivo al máximo, peleando todos los encuentros y ganando puntos en canchas difíciles, amén de siendo fuertes en casa. Pero han bastado ocho días para que la competición le haya derribado de la tabla, y pasado la ola por encima.

Cierto es que el sábado pasado el equipo vio cómo un error federativo, permitiendo la entrada antes de tiempo de un jugador excluido del Puente Genil, le privaba de conseguir un punto, pero no es menos cierto que el plantel no hizo bien las cosas en Navarra frente al Anaitasuna, por lo que no llegaba en el mejor momento anímico para enfrentarse a un rival como el Bidasoa Irún, superior a todas luces al club de Nava de la Asunción, y que sobre la cancha hizo lo que tenía que hacer, demostrarlo.

Y vaya si lo demostró, apoyándose sobre todo en una actuación estelar de su guardameta Xoan Ledo, el que se encuentra más en forma de todos los porteros de Asobal actualmente, y que sobre la pista protagonizó una actuación más que sobresaliente, con más de un cincuenta por ciento de acierto en sus intervenciones, alguna de ellas de un mérito extraordinario.

MÁS QUE UN GRAN PORTERO

Pero la realidad fue que el Bidasoa no solo fue su portero, porque Xoan estuvo ayudado de manera excelente por el 6:0 defensivo que consiguió hacer de los jugadores naveros peores de lo que son. Y no fue porque los locales no lo intentaran todo sino porque, simplemente, el rival no dejó que les saliera absolutamente nada.

Desde el pitido inicial, la solidez del conjunto irundarra se impuso a las ganas de los segovianos. Con una circulación de la bola extremadamente rápida y sin errores, los jugadores visitantes encontraban el metro justo para lanzar sobre la portería de Yeray, aunque poco a poco la defensa y el portero del Nava se fueron asentando sobre la cancha. Pero era en ataque donde llegaban los primeros problemas para los de casa, porque el Bidasoa, con una pareja de centrales físicamente muy superiores, obligaba a los segovianos a buscar alternativas distintas en ataque, sin demasiado éxito porque Xoan Ledo hacía bueno el trabajo de sus compañeros.

Agus y Rodrigo en un primer momento, y Carlos Villagrán después, se estrellaban una y otra vez ante la enorme humanidad de centrales como Tolosiere, Da Silva o Seri, que ‘ensuciaban’ los lanzamientos de los locales para que Ledo hiciera el resto. Y, pese a todo, el Viveros Herol Nava se mantuvo dentro del partido en la primera parte, porque a partir del ecuador del primer tiempo comenzó a producir bastante más en su ofensiva, con Adrián Rosales aportando desde los nueve metros, y Nicolo manteniendo su acierto habitual desde los siete. Ellos, más un par de acciones de Carlos Villagrán y el sacrificio defensivo, llevaron el encuentro al 10-13 a poco del descanso, momento en el que Jon Azkue tomó la responsabilidad, y elevó de nuevo la renta hasta los cuatro goles con los que se llegó al descanso.

BAJANDO LA PERSIANA

Mantener el ritmo de un conjunto como el Bidasoa, que se codea con los mejores de Europa, era una tarea demasiado complicada, y más cuando el equipo que dirige Jacobo Cuétara elevó aún más su nivel defensivo, haciendo del ataque del Viveros Herol Nava un mayúsculo ejercicio de impotencia.

Ocho minutos transcurrieron desde el inicio del segundo tiempo hasta que los locales marcaron su primer gol, y trece hasta que Agus Casado, en uno de los escasísimos robos de bola, consiguiera el segundo. Mientras tanto, el conjunto vasco anotaba con una cierta regularidad, la suficiente como para abrir las diferencias hasta hacerlas insalvables para los segovianos.

 

El equipo navero se estrelló ante una defensa impenetrable que le dejó en siete goles en la segunda parte

 

El 5:1 con el que se colocó el Viveros Herol Nava no hizo más que llevar los ataques visitantes hasta los extremos, dando a jugadores como Crowley o Zabala la posibilidad de engrosar su cuenta goleadora frente a un Yeray que mantuvo su buen nivel habitual. Pero enfrente tenía a un portero de otro planeta, porque Xoan Ledo siguió parando y parando hasta alcanzar un estratosférico porcentaje de 17 paradas de 33 lanzamientos.

El Bidasoa demostró por qué es el equipo menos goleado de la Asobal, y el Viveros Herol Nava, después de una primera vuelta más que notable, siente ahora por primera vez en la temporada todo el peso de una Liga que no perdona, ni los errores propios, ni los ajenos que te puedan afectar.