El corredor segoviano Manuel Vicente Ortega, preparando la maratón de Valencia para el 'Reto Gaiato'. / RETO GAIATO
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La maratón de Valencia, que tendrá lugar el domingo 1 de diciembre, es la prueba elegida por el segoviano Manuel Vicente Ortega para colaborar con la iniciativa solidaria del ‘Reto Gaiato’. Este carrera se ha convertido en una de las grandes citas de invierno dentro del panorama nacional de fondo. La competición recibió en 2016 la condecoración de Road Race ‘gold label’ de la IAAF y es considerada una de las mejores pruebas del mundo en larga distancia. Los legendarios 42.195 metros siguen siendo un desafío personal y un ejemplo de perseverancia para cualquier deportista.

A ello se une, el objetivo de recaudar 1.000€ más para los huérfanos de Mozambique a través de la iniciativa solidaria puesta en marcha por el grupo empresarial español, Tejedor Lázaro. Con los retos anteriores se han alcanzado los 5.000€ y este compromiso será el broche de oro en su primer año de andadura.

El ‘Reto Gaiato’ aúna deporte, responsabilidad social corporativa y la solidaridad de todas las personas que con sus donaciones están colaborando a mejorar la vida de estos niños y a las que podemos sumarnos a partir de 10€.

Todo el dinero recaudado se destinará a la Fundación Mozambique Sur que lucha contra la pobreza, el hambre y la desnutrición de los niños mozambiqueños. Se quiere así ofrecer un futuro y unas condiciones de vida dignas para los gaiatos (una palabra que significa ‘traviesos’ y con la que se conoce a los huérfanos de uno de los países más pobres del planeta, rechazados y discriminados por las instituciones y en alto riesgo de exclusión o vulnerabilidad).

El retorno a la maratón

El retista, Manuel Vicente Ortega, comenzó a correr en el año 2009 y solo dos años después dio el salto al mundo del maratón, participando en el maratón popular de Madrid y en Lisboa. Fue en la capital portuguesa donde pasó uno de los peores días de su vida por el temido muro del kilómetro 30, pero continuó luchando y participando en pruebas de fondo. En 2012, empezó a tener molestias en una de las rodillas, que acabaron convirtiéndose en un dolor insoportable cuyo diagnóstico fue condromalacia rotuliana grado 3 en la rodilla derecha. El consejo médico fue: “Olvídate de correr”.

Probó otros deportes y competiciones, mientras seguía soñando con volver a correr; y 18 meses después de aquella carrera, empezó a probar en pequeños eventos deportivos de running. En 2015 volvió por fin a la media maratón. Y este maratón es el momento en el que Ortega vuelva a intentar recorrer los 42.195 metros.