A la segunda fue la definitiva, y la Gimnástica Segoviana juvenil cerró una espectacular temporada con el histórico ascenso a la División de Honor Juvenil tras superar con amplitud a la Ponferradina, sumando los tres puntos que le hacen inalcanzable para todos sus rivales.

Y lo hizo marcando todas las señas de identidad que han hecho del equipo dirigido por Tito Domingo el mejor de la Nacional Juvenil. Con una presión muy alta provocando el error del rival en su campo, y siendo contundentes en el área, los azulgranas no tardaron en adelantarse en el marcador gracias a una internada por la banda izquierda que concluyó con un remate de cabeza en el segundo palo de Medina, que aprovechó la floja salida del guardameta para hacer el 0-1.

Apenas se habían plantado los dos conjuntos sobre el terreno de juego y ya mandaba la Gimnástica Segoviana, que siguió haciendo muchas cosas bien en el partido, ampliando su ventaja por medio de Pablo cuando el choque apenas había rebasado su primer cuarto de hora.

Dominando sin presión

Era el inicio soñado de partido, con la Segoviana liberada de toda la presión por conseguir la victoria, y la Ponferradina sin encontrar los caminos de entrada hacia la portería defendida por Éder.

Tan solo a balón parado conseguía el conjunto local llevar el peligro al marco gimnástico, sobre todo con el magnífico toque de balón de Raúl, que en dos ocasiones estuvo cerca de reducir las distancias. Pero en su primer lanzamiento el balón se fue ligeramente fuera, y en el segundo el portero segoviano realizó una más que meritoria intervención.

A nueve minutos para el final del primer tiempo, el filial azulgrana puso pie y medio en la División de Honor juvenil cuando un robo en campo contrario propició una contra eléctrica que fue cortada en falta. Pero el buen criterio arbitral dejando seguir la acción puso el esférico en los pies de Iván, que tras un buen recorte lanzó al palo corto, estableciendo el 0-3 con el que se llegó al descanso.

La sentencia

Para no dar opciones a un rival con un buen toque de balón, la Segoviana juvenil necesitaba una buena entrada al campo en el segundo tiempo, y esta fue inmejorable ya que apenas reanudado el partido Miguel desde el área pequeña machacaba el 0-4 y daba paso a la euforia, que difícilmente se podía controlar viendo tan cerca el ascenso.

La Ponferradina pasó de manera lógica a dominar el partido, obligando a la Segoviana a esmerarse en el apartado defensivo, algo que hizo con evidente acierto hasta que, a cinco minutos para el final del choque, el equipo de casa marcó el gol que hizo bueno el fútbol que practicó en el segundo período, pero que no restó ni un ápice la alegría del grupo gimnástico, que celebró por todo lo alto un ascenso más que merecido.