Demasiado rival por ahora

    Jugar a ráfagas no le sirve al Viveros Herol Nava para inquietar a un letal Barcelona B.

    0

    El Viveros Herol Nava aún no está para ganar al FC Barcelona B. Esa es la conclusión principal que se pudo extraer de la derrota que ayer cosechó el conjunto navero ante un filial blaugrana que fue fiel a sus señas de identidad, mientras que el equipo de Óscar Perales no mantuvo la consistencia necesaria durante los sesenta minutos de partido para doblegar a un oponente que se sabía poderoso.

    Y eso que el inicio del encuentro fue bastante mejor del mostrado en los dos encuentros precedentes, con el equipo bien plantado en defensa, y siendo consistente en el ataque, si bien es cierto que el Barça B ya comenzó amenazando de sus intenciones con un primer contragolpe que suponía el 1-3. rápidamente resuelto con dos tantos prácticamente consecutivos de Alex Tello.

    Jugar ante un oponente muy activo en defensa, que te obliga a ser extraordinariamente preciso en los pases, requiere de mucha concentración durante todo el choque, y a partir del ecuador de la primera parte el Viveros Herol Nava sufrió su primera laguna en lo que a intensidad se refiere. Con empate a nueve en el electrónico, y el partido metido en el segundo tramo de su primera parte, al equipo de casa se le secaron las ideas ofensivas, abriendo un canal por el que se metió de lleno el vertiginoso contragolpe del conjunto visitante, que a cinco minutos para el final ya había adquirido una renta de cinco goles, con un 13-18 que de nuevo ponía el partido muy cuesta arriba para los naveros.

    OTRA VEZ A REMONTAR Con la sensación de haber visto el mismo partido muchas veces se inició el segundo período, en el que de nuevo equipo de Óscar Perales inició con mucha tensión, reduciendo la desventaja a un gol en los tres primeros minutos de la reanudación, con la grada enardecida pensando en una gran remontada de su equipo. Pero bastó con que Javier Castro tomara de nuevo las riendas del partido desde su posición de central para que el Barcelona B retomara la iniciativa, y recuperara el mando en el electrónico, elevando la diferencia hasta los seis goles, jugando a la perfección con sus laterales, bien ayudado por Tremps en el pivote, que abría los espacios suficientes en la defensa local para que Ceretta lanzara con precisión milimétrica la marco segoviano.

    Una de las señas de identidad del Viveros Herol Nava es que no suele tirar la toalla con facilidad, y este año tiene más recursos ofensivos como para buscarle las cosquillas a su oponente. Así, Carlos Villagrán encontró la ayuda de Antonio Llopis en la labor de volver a reducir las distancias, Bruno Vírseda echó una mano desde el extremo, y a trece minutos para el final el 24-27 volvía a meter a los naveros en el partido.

    Pero el problema de remontar cuando llegas desde tan atrás es que puede que las fuerzas te fallen, y eso fue lo que le sucedió al equipo local, al que de nuevo una fase de desconcierto defensivo le llevó a encajar otro rápido parcial que acabó con el partido, que ya hasta el final fue un querer y no poder. Al Viveros Herol Nava le está perjudicando un inicio de competición muy exigente, aunque al equipo se le nota la evolución. Lástima que los resultados no acompañen. De momento.