Angustia frente a euforia

El Madrid, que necesita ganar para no descolgarse en la Liga, recibe al mejor Atlético del año.

Un Real Madrid angustiado en la Liga española recibe hoy al mejor Atlético de Madrid de los últimos años, que aspira a derrotar al equipo blanco por primera vez desde el 30 de octubre de 1999.

El equipo ‘colchonero’ suma 24 partidos seguidos sin vencer al eterno rival, pero ahora tiene motivos justificados para pensar que esta vez sí se puede propiciar un cambio de tendencia. Una idea sustentada tanto por su mágico momento como por los problemas que atraviesan los blancos.

El cuadro ‘merengue’ acude a la cita del Bernabéu en un estado de extrema necesidad. Situado a 11 puntos del líder, el Barcelona, y a ocho del Atlético. Por ello, una nueva derrota no solo le dejaría a una distancia sideral del primer puesto en la clasificación, sino que descorcharía la botella de la crisis.

La semana previa al derbi capitalino no ha sido sencilla para José Mourinho, criticado por un amplio sector de la prensa y ahora también por una parte de su propia hinchada, aquella que lo adoraba no hace mucho tiempo.

Diametralmente opuesto es el momento que atraviesa el Atlético de Madrid, con Diego Pablo Simeone al frente, después de sumar 34 de los 39 puntos disputados en la presente edición del campeonato. Es un momento próximo a la euforia el que viven los seguidores rojiblancos.

«Buscamos la victoria, llevarnos los tres puntos. Luego el desarrollo del juego dirá si ese resultado es bueno o no. Lo importante es no cortar la racha ante el Madrid», aseguró el ‘Cholo’.

Ambos entrenadores podrán contar con la mayoría de sus mejores jugadores, a excepción del rojiblanco ‘Cebolla’ Rodríguez, que irá convocado pero no podrá jugar por lesión, y los madridistas Gonzalo Higuaín y Michael Essien.

Dado que Karim Benzema y Cristiano Ronaldo son fijos en la punta, la gran duda de los ‘merengues’ es saber quién queda por detrás, ya que Mourinho no parece demasiado satisfecho con el rendimiento de Özil y Modric.

Desde el último derbi, en el que los blancos doblegaron a su rival por un contundente 1-4 en el Calderón, ha cambiado mucho el panorama. Entonces, el Madrid volaba hacia el título y el Atlético se hundía. Ahora los rojiblancos tienen legítimos sueños de grandeza, mientras el equipo ‘merengue’ busca desesperadamente un remedio para su enfermedad.