Aulas de Música Tradicional, Festival fin de curso 2017-2018. / Carlos de Miguel
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Tras el verano que llena calles y plazas de gente que participa de la vida rural, regresa el ritmo pausado del otoño a nuestros pueblos. Así, sin prisa, pero sin pausa, en San Pedro de Gaíllos continúa funcionando el motor cultural en el que se ha convertido el Centro de Interpretación del Folklore, para ofrecer un año más, un nutrido programa de actividades formativas y lúdicas.

Una de estas actividades, es las Aulas de Música Tradicional donde se imparten clases de dulzaina y tamboril, tarea que realizan, desde que se crearan en 2003, Carlos de Miguel y César de Miguel, respectivamente. Diecisiete años después, adaptándose a las circunstancias especiales que se nos plantean cada curso, continúan trabajando en coherencia con los objetivos del Centro, cuyo fin es la recuperación y difusión de la cultura tradicional, enseñando el repertorio que se identifica con cada instrumento, aquel que aprendieron de sus maestros y en su paso por fiestas y romerías de nuestra provincia durante más de tres décadas.

El curso comenzó el pasado 4 de octubre, con la participación, además de San Pedro de Gaíllos,de alumnos de El Olmillo, Boceguillas, Villafranca del Condado, Sebúlcor, Cantalejo, Valle de Tabladillo y Segovia. Agrupados en diferentes niveles, cada año contamos con grupo de iniciación que se suma a los que van adquiriendo cierto nivel. Si de algo podemos presumir, es de nuestro alumnado, algunos han demostrado magníficas cualidades para tocar el instrumento, por lo que se les ha animado a continuar su aprendizaje en conservatorios que ofrecían una formación musical más completa. En este sentido han destacado de manera especial nuestras alumnas, algunas se iniciaron siendo niñas, como Bárbara de Francisco, que con 7 años comenzó su aprendizaje en nuestro Centro, formándose durante cuatro años, hasta que en 2010 ingresó en el Conservatorio Profesional de Música de Segovia. Ella, junto a Rita San Romualdo, participó en 2017, en el encuentro “Jóvenes y Dulzaineras” que tuvo lugar durante el VIII Ciclo de Otoño “Dulzaineros: semblanza y repertorio”, que se organiza desde este Centro, dejando constancia de como la mujer ha conquistado su plaza en un oficio tradicionalmente desempeñado por hombres.

Dulzaina y tamboril comparten espacio con otros instrumentos y manifestaciones de la tradición. Desde las Aulas se ofrecen diferentes cursos monográficos y talleres intensivos, que han convocado a nuevos alumnos interesados en la danza o en el aprendizaje de ritmos y canciones del folklore castellano. Vanesa Muela, cantante y percusionista con gran proyección actualmente en la música tradicional, ha sido la encargada de impartir algunas de estas clases en las que enseña las posibilidades sonoras de cucharas, sartenes o almirez, entre otros.

Los Talleres de danza y paloteo, impartidos en colaboración con el Grupo de Danzas de San Pedro de Gaíllos, han formado parte del proyecto de las Aulas durante más de diez años, consiguiendo el relevo generacional que asegura la continuidad del grupo y una labor iniciada en los 90 del siglo XX, con la recuperación de sus danzas, y desde entonces dedicada a su conservación y a llevarlas dentro y fuera de nuestra provincia.

De un tiempo a esta parte, el inicio de curso supone un reto cada año, debido al descenso en el número de alumnos. Un hecho que no se puede atribuir únicamente al envejecimiento y pérdida de población que sufrimos en el medio rural, ya que convivimos con otra paradójica situación, el aumento de la oferta de este tipo de enseñanzas en nuestra provincia, donde además de las escuelas de música, existen agrupaciones de diversa naturaleza que se procuran la formación en estos instrumentos. Por otro lado, los jóvenes que se iniciaron siendo niños en nuestras Aulas, por un proceso lógico, abandonan los pueblos para trabajar o continuar su formación académica.

Aulas de Música Tradicional, Festival fin de curso 2017-2018. / Carlos de Miguel

A pesar de esta realidad, seguimos apostando por mantener una enseñanza de calidad, a la que se han incorporado clases conjuntas de dulzaina y tamboril, donde los alumnos comparten un mismo espacio y reciben una formación complementaria, se familiarizan con los compañeros del otro instrumento y preparan el repertorio que ofrecerán a final de curso.

El Ciclo de Otoño “Dulzaineros: Semblanza y Repertorio”, coordinado por Carlos de Miguel, profesor de dulzaina en las Aulas, se ha consolidado como un espacio de encuentro que permite conocer los diferentes perfiles del músico tradicional. Se trata de una actividad complementaria a la formación y abierta al público interesado en entender el paisaje sonoro que conforma el patrimonio de nuestros pueblos. Este ciclo, en el que comparten música y experiencias dulzaineros y tamborileros de distintas generaciones, llega a su décima edición. Una celebración que será compartida con el décimo aniversario del Museo del Paloteo, que también ocupa un puesto destacado en la actividad del Centro. Esta circunstancia nos mueve a dedicar una de las sesiones a los músicos que acompañan y acompañaron las danzas rituales en nuestra provincia. Otra de las tardes programadas, nos acompañará Miguel Mayo, profesor de dulzaina en la Escuela de Carbonero y constructor de pito castellano. Estos encuentros tendrán lugar dos sábados del mes noviembre, aún por determinar, a partir de las 19 horas en el Museo del Paloteo.

También se cuenta con el apoyo desde otras instituciones. En diciembre de 2012, Esther Castro, entonces alcaldesa de San Pedro de Gaíllos y David Yague, alcalde de Condado de Castilnovo, firmaron por iniciativa de este último, un primer convenio de colaboración en apoyo a las Aulas de Música Tradicional. Ambos regidores fueron conscientes de la necesidad de mantener una oferta de servicios culturales para la población del medio rural y especialmente de aquellos que contribuyen a la conservación de nuestro patrimonio. Se trató de un acuerdo que abría la puerta a la colaboración intermunicipal con la que se han comprometido sucesivas corporaciones. En contraprestación, las Aulas se trasladan, cada final de curso, hasta Villafranca del Condado para ofrecer una muestra del repertorio aprendido.

El programa de las Aulas de Música Tradicional es uno de los pilares del Centro de Interpretación del Folklore, junto a la revista Lazos, que publicó su primer número en verano de 2003, anunciando el comienzo de las clases para la enseñanza de los instrumentos tradicionales del folklore segoviano. Ahora, mirando atrás, tomamos conciencia del camino recorrido y es de justicia reconocer a las diferentes corporaciones que han pasado por el Ayuntamiento de San Pedro de Gaíllos el esfuerzo y compromiso con la promoción de nuestra cultura. También, vaya nuestro agradecimiento a los alumnos que durante todos estos años han valorado y apoyado nuestra labor. Seguimos trabajando.

(*) Directora del Centro de Interpretación del Folklore.