La compañía segoviana Saltatium, representando una obra dirigida al público infantil en Fuentepelayo. /E.A.
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El año de la pandemia y de los centenarios de Pérez Galdós y de Miguel Delibes ha sido también el del fallecimiento de varios premios Cervantes, entre ellos José Jiménez Lozano quien, pese a este mutis, retornará a la escena cultural con la adaptación teatral de su novela ‘El mudejarillo’.

Publicada en 1992, es la biografía de San Juan de la Cruz desde un ángulo humano que la actriz Isabel Ordaz llevó a las tablas en 2004 (‘Cuentos a la lumbre de San Juan’) y ahora repone la compañía segoviana Saltatium con su propia versión, estrenada hace cinco años, dentro de una gira promovida por la Junta de Castilla y León.

El Mudejarillo Juan de la Cruz’, título de este montaje, “remite a la grandeza de las cosas pequeñas, enseña a fijarse en lo mínimo, en la profundidad de los detalles, con mensajes aplicables al mundo actual”, explicó Sergio Artero, director de Saltatium, compañía formada en 2008 y asentada en el Real Sitio de San Ildefonso.

“Por la forma en que cuenta la vida de Juan de la Cruz, sin cargar las tintas en el lado de la fe, de lo religioso, Jiménez Lozano escribió El Mudejarillo como si fueran poemas escénicos, lo cual se ajusta muy bien a la identidad de nuestra compañía: texto y poesía”, ha dicho sobre una obra que es el “ojito derecho” de su repertorio.

La sencillez y la gran carga simbólica del relato facilita la puesta en escena de este “falso monólogo” de cincuenta minutos y dos personajes “que estrenamos hace cinco o seis años en la gruta del huerto de los Carmelitas Descalzos de Segovia”, y que nunca, por unas u otras razones, pudo ver José Jiménez Lozano.

Tampoco podrá hacerlo en este nuevo recorrido –falleció el pasado 9 de marzo– promovido por la Junta de Castilla y León dentro del programa Biblioescena, coordinado por la asociación de Empresas de Artes Escénicas Asociadas (ARTESA), y que tendrá como escenarios las bibliotecas públicas dependientes de la red autonómica.

Valladolid (21 de octubre), Ávila (23 de octubre), Soria (31 de octubre) y Salamanca (18 de diciembre), jalones ya confirmados de este peregrinaje teatral para mostrar a los públicos “la poesía de las cosas pequeñas, de lo sensorial”, en palabras de Artero. “Son escenas cerradas, poéticas, que salpican la vida de Juan de la Cruz (sin el San) desde un punto de vista muy humano del personaje pero que, a pesar de estar ambientada en el siglo XVI, aún nos puede hablar contemporáneamente”, matiza.

La sencillez y el simbolismo reside en el pequeño ajuar de este montaje: harina, patatas, pan y manzanas, concebido como un cantar de ciego con aleluyas a modo de decorado con pasajes de la vida de Juan de Yepes, a quien Jiménez Lozano motejó como El Mudejarillo por el color moreno de su piel, que delataba la condición judeoconversa de su familia.

La mirada al pasado, la sencillez, la elevación espiritual y la cosmovisión de las cosas está en todas las obras de Jiménez Lozano”, observa Artero sobre este novelista, poeta y ensayista a quien la 53ª Feria del Libro de Valladolid (FLV), que se clausuró ayer, ha dedicado también un pequeño recuerdo.

Se trata de la dramatización de varios poemas pertenecientes a los libros ‘La estación que gusta a Cuco’ (2010) y ‘Los retales del tiempo’ (2015) a cargo de los actores Luis Miguel Peña (Teatro Corsario) y Esther Pérez (Pie Izquierdo).