diverchef jose maria
Los niños participantes saludan divertidos con elementos de cocina junto a la directora Rocío Ruiz. / NEREA LLORENTE

El viernes 10 de septiembre, las aulas de los colegios volverán a abrirse en la capital para iniciar un nuevo curso académico en el que los niños y niñas volverán a la rutina diaria de clases, estudios y deberes. Para hacer un poco más llevadero el regreso, el Restaurante José María quiso ofrecer a 16 niños y niñas una jornada de inmersión en la hostelería en la primera edición del ‘Divertichef’, con el que el emblemático emporio hostelero quiere poner su granito de arena para acercar este oficio a quienes serán sus futuros clientes.
Los pequeños aprendices de hosteleros accedieron a esta iniciativa tras compartir un video en las redes sociales en el que contaban sus incipientes experiencias culinarias y expresaban su deseo de conocer los secretos de José María.

Así, a primera hora de la mañana de este lunes, la directora del restaurante Rocío Ruiz dio la bienvenida a los participantes, acompañados por sus padres, para iniciar una jornada que comenzó con la proyección de un vídeo en el que los niños conocieron el proceso de obtención de los cochinillos de la Marca de Garantía ‘Cochinillo de Segovia’, así como el trabajo desarrollado en las granjas para que este producto cumpla con los parámetros exigidos.

Ya metidos en faena, los jóvenes participantes se enfundaron delantales y gorros para pasar a las cocinas del restaurante, donde los profesionales les enseñaron a elaborar un rico bizcocho casero y les mostraron otras elaboraciones como el bizcocho de sifón o el característico quemado del ponche segoviano, entre otras.

De la cocina, pasaron al asador, donde los maestros asadores les explicaron algunos –no todos- de los secretos de un buen asado de cochinillo para conseguir el excelente punto dorado y crujiente tan característico, y después pudieron partirlo a la manera castellana con el borde de un plato para degustar una exquisita ración como colofón a la jornada.

Para acreditar su paso por el restaurante, los jóvenes cocineros recibieron un diploma acreditativo de su condición con el que concluyó esta primera experiencia que, a buen seguro, tendrá vocación de continuidad.