El obispo César Franco bendijo el edificio en presencia de la comunidad de Carmelitas Samaritanas que residirán en él. / Kamarero
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Casi quince años después de que 2.000 toneladas de roca de las Peñas Grajeras destruyeran la casa rectoral del Santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla, el edificio vuelve a cobrar vida de la mano de la comunidad de Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús, que llega a Segovia con la tarea de atender la vida espiritual y cotidiana del santuario que alberga a la patrona de la Villa y Tierra.

Tras un año y medio de trabajos, en los que la diócesis ha invertido algo más de 100.000 euros para adecuar el edificio como residencia de las religiosas y adaptar algunas de sus salas como espacios de usos múltiples, la casa rectoral ya alberga a la comunidad, que recibió ayer con alegría la bendición de las instalaciones con la que, a modo de inauguración, comenzaron de forma oficial su actividad.

El obispo César Franco fue el encargado de oficiar la bendición, tras la que, acompañado por la priora de la congregación Olga María del Redentor y del Vicario General de la diócesis Ángel Galindo, recorrieron algunas de las estancias del edificio, en el que las religiosas vivirán en régimen de semiclausura.

Monseñor Franco expresó la alegría de la diócesis por que la casa rectoral “se llene de vida, y de vida religiosa que nos ayudará a entender un poco más lo grande que es la Iglesia, en la que hay cosas que mueren y otras que nacen, como es el caso de esta comunidad”. Asimismo, señaló que el edificio también abrirá sus puertas a actividades diocesanas de corte catequético como convivencias o encuentros de oración, que se desarrollarán en aquellas zonas del edificio que no tengan que ver con la actividad de clausura de las religiosas.

Por su parte, el Vicario General subrayó el esfuerzo realizado por la diócesis para dotar de contenido a este edificio, y agradeció, al igual que lo hizo el obispo, el compromiso de las Carmelitas Samaritanas para aceptar la oferta de la diócesis de trasladarse a Segovia y colaborar con el mantenimiento del santuario.

En cuanto a las obras, destacó de forma especial los trabajos realizados tanto en la adecuación de los espacios del interior del edificio como los realizados en la zona que pega con el roquedo de las Peñas Grajeras, donde se ha trabajado intensamente en la limpieza y eliminación de humedades que afectaban al inmueble, y que han permitido entre otras cosas recuperar la fuente del zaguán.

Las Carmelitas Samaritanas llegan a Segovia “con ilusión y con ganas de servir”, según aseguró de la priora Olga María del Redentor, que explicó que el carisma de la orden se fundamenta en la espiritualidad carmelitana de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, y gira en torno al culto a la Eucaristía. Serán seis las religiosas que vivan de forma permanente en la casa rectoral, aunque en momentos puntuales “nos organizamos para apoyar a la congregación desplazándonos de forma puntual, e intentando responder a lo que Dios nos pide en cada momento”.

La congregación ofrecerá la posibilidad de participar en la adoración al Santísimo todos los jueves de 21,30 a 22,30, y mantendrá abierta una tienda de atención al público en la que venden productos artesanales confeccionados por la comunidad.