Las vallas delimitan el espacio del mercado al aire libre de los jueves en la Plaza Mayor de Segovia. / Kamarero
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La curiosa expresión castellana “echar de menos” se ha repetido decenas de veces en el mercado al aire libre que se ha celebrado hoy en la Plaza Mayor, el primero en tiempos de pandemia, un reencuentro entre vendedores y compradores, parcial y entre medidas de seguridad, que no se producía desde el 12 de marzo. “¡Cuánto os he echado de menos!”, exclamaba la clienta de un puesto de fruta, “y nosotros a vosotros”, respondían al otro lado, con la separación obligada en esta fase 1 de desescalada. “Solo valoramos las cosas cuando las extrañamos, cuando no las tenemos”, reprochaba un vendedor.

La alcaldesa Clara Luquero contaba avanzada la mañana que a las ocho había ya un grupito de personas esperando a que abriera el mercado, ahora delimitado con vallas y con un punto de entrada y otro de salida. “He visto que la gente estaba muy disciplinada haciendo cola y después he hablado con el responsable de Mercados en el Ayuntamiento y, como no me cabía ninguna duda, porque es muy meticuloso, así está siendo”.

La opinión general va en la línea de que el sistema organizado desde el Ayuntamiento de Segovia es adecuado y vendedores y clientes parecen resignados a los inconvenientes que exige la seguridad para prevenir contagios por Covid-19.

Una de las primeras compradoras en esta vuelta de los mercadillos segovianos fue Maricarmen, que había aprovechado unas gestiones en la ciudad para comprar algo de fruta y verdura. Reconocía que llevaba casi media hora de espera pero daba por bien empleado ese tiempo “debido a las circunstancias”. Más suerte tuvo Miguel Ángel en un puesto de bollería y aperitivos. “No llevo mucho y tengo el número 19 y van por el 15”, comentaba, y recordaba que un día de buen tiempo como el de ayer “en circunstancias normales estaría petado”.

Porque el mercado de los jueves ha vuelto pero solo con nueve puestos de frutas y verdura (algunos de ellos con legumbres), con bollería, encurtidos y otros productos de alimentación, que han tenido prioridad como también las personas mayores y los grupos de riesgos para ser atendidos. Hay menos clientela pero los más fieles no han faltado a esta primera cita con mascarillas “porque la fruta del super no es lo mismo, la calidad se nota”, decía una compradora de la zona.

Entre los vendedores, Mercedes de Andrés, de Frutas Prieto, admite que el Ayuntamiento ha adoptado medidas para facilitar su regreso. “No nos podemos quejar y estábamos deseando”, afirma, aunque durante los dos meses anteriores, al igual que otros vendedores ambulantes, han hecho reparto a domicilio a clientes de siempre y a algunos nuevos que han reconocido “el buen servicio y la calidad de nuestros productos”, asegura.

La familia de los hermanos Martín Segovia, de Valseca, lleva por lo menos medio siglo sin faltar ningún jueves a este céntrico mercado que aunque ha cambiado de ubicación nunca antes había estado tantos días sin celebrarse. A diferencia de productos como la fruta, que se ha encarecido debido a las dificultades de mano de obra para su recolección y para el manejo en Mercamadrid, este puesto de bollería mantiene precios y hoy decenas de segovianos se han ido más contentos a casa con sus magdalenas caseras, por ejemplo, esas de las que tuvieron que privarse en la fase 0.

Nuria, al frente de un puesto de aceitunas y encurtidos, resumía así la situación: “está flojo, es raro, hay quien se acerca por donde no puede pero las normas de seguridad hay que cumplirlas y el que haya una entrada y una salida diferenciadas yo creo que es mejor, habrá quien piense que no; en fin, esto nos va a tocar en muchos sitios a partir de ahora, no solo aquí, y hay que acostumbrarse”.

Los mercadillos de la ciudad han vuelto y el sábado 6 de junio habrá dos, de 8,30 a 14 horas, uno en la zona de la plaza de toros y otro, ecológico, en la plaza del Doctor Laguna.

Varios clientes de los puestos del mercado mantienen la distancia de seguridad y llevan en todos los casos mascarilla, mientras esperan a ser atendidos. / Kamarero

MEDIDAS DE SEGURIDAD E HIGIENE

Generales:

  1. El Ayuntamiento asegura los requisitos de distanciamiento entre puestos (un mínimo de cuatro metros) y las condiciones de delimitación del mercado al aire libre con vallas con el objetivo de garantizar la seguridad y distancia entre trabajadores, clientes y viandantes.
  2. Los puestos de los mercados están delimitados con vallas o conos de tráfico que marcan de forma clara los límites del espacio.
  3. Control y diferenciación de la entrada y salida de compradores al recinto del mercado, evitando aglomeraciones.
  4. Distribución de carteles informativos con las medidas organizativas y de higiene.
  5. Limpieza inicial y final de la vía pública en los espacios del mercado e instalación de contenedores para que los vendedores depositen materia orgánica desechable, cajas y envases.

Vendedores:

  1. Dentro de un mismo puesto las personas vendedoras deben guardar entre sí una distancia mínima de 2 metros, quedando restringida la actividad comercial a un único operador cuando las medidas del puesto no hagan posible esta separación física. La distancia entre vendedor y cliente debe ser de al menos un metro cuando se cuente con elementos de protección o barreras, o de aproximadamente dos sin estos elementos.
  2. Únicamente los vendedores pueden tocar los productos, siempre con guantes de protección y mascarilla.
  3. Debe evitarse la manipulación simultánea de alimentos y dinero u otros medios de pago, fomentando el pago por tarjeta y extremando la limpieza del TPV tras cada uso.
  4. Los puestos de venta deben ser limpiados y desinfectados con frecuencia, junto con la maquinaria, dispositivos y otros elementos, teniendo en cuenta las superficies que hayan podido ser tocadas. Deben desinfectarse frecuentemente los vehículos de carga.
  5. No se puede poner a disposición de los clientes productos de prueba.
  6. Deben disponer de gel hidroalcohólico, pañuelos desechables y papeleras con tapa y bolsa (preferiblemente con pedal o basculante), para depositar residuos y material desechable.

Compradores:

  1. El uso de mascarillas y guantes es obligatorio.
  2. Tienen preferencia de atención los grupos de riesgo como mayores, discapacitados o embarazadas.
  3. El tiempo de permanencia en el mercado será el estrictamente necesario para realizar las compras. Se recomienda la asistencia de una persona por familia.
  4. Debe mantenerse la distancia de seguridad interpersonal de dos metros entre clientes.
  5. No está permitida la manipulación directa de productos.
  6. Debe evitar la manipulación simultánea de alimentos y dinero u otros medios de pago, y pagar con tarjeta bancaria si es posible.
    Cartel informativo e hidrogel, a la entrada del recinto del mercado. / Kamarero

    Conos para delimitar la zona de venta de cada puesto del mercadillo. / Kamarero