Arriba, Javier García Olmos, una tarde de sesión musical y homenaje a las fiestas del barrio de San Lorenzo. / E. A.
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Aunque el refranero castellano no deja a los vecinos en buen lugar, como muestran ejemplos como “si quieres saber quién eres, pregúntalo a tu vecino” o “quién me manda comprar escoba, siendo mi vecina boba”, esta crisis sanitaria motivada por el coronavirus está sacando lo mejor de la mayoría de las personas en una convivencia difícil, en confinamiento, con quienes tenemos al lado o enfrente. Un buen ejemplo es el de Javier García Olmos y Clara García Estaire, que desde su terraza de un edificio de la calle Santa María la Real de Nieva, en el barrio de San Lorenzo, amenizan las tardes a sus vecinos con música gracias a la potencia de un equipo de música rescatado de su establecimiento del centro de la ciudad, Sala Mandala.

Cuenta Javier que las sesiones comenzaron los primeros días del estado de alarma, después de los aplausos de las ocho de la tarde a sanitarios y personal de los servicios esenciales en general, y consiguen que la música se escuche en un área bastante amplia que incluye calles adyacentes como la de Riaza o la de Cuéllar pero también Vía Roma. Poco a poco los vecinos se han ido sumando y han llegado a contabilizar esta semana entre ochenta y noventa personas en ventanas, balcones, terrazas…

A través de conocidos y gracias al teléfono o aplicaciones como WhatsApp empezaron a llegar peticiones de música para celebrar eventos sociales, por ejemplo el de una mujer que quiso animar a su marido, enfermo, con un tema de la banda sonora de la película ‘El Guarda espaldas’ el día de su cumpleaños.

Pero los buenos vecinos están en lo bueno y en lo malo y el martes Javier cogió el micrófono, después de recibir una llamada, y se dirigió así al amplio auditorio que están reuniendo en las tardes de confinamiento: “Hemos estado celebrando cumpleaños estos días pero desgraciadamente hoy martes queremos dedicarle la sesión a Alejandro ‘El Reque’, de los Reques…, que ha tenido la desgracia de dejarnos y a petición de la familia queremos dedicarle esta sesión para que nos tenga en sus pensamientos. Allí donde estés Reque, va por ti”.

Los aplausos no se hicieron esperar en este homenaje póstumo porque Alejandro Gómez Alonso ‘El Reque’ y sus hijos, toda la familia, son muy conocidos en el barrio y en general en Segovia. Un momento emocionante y una manera singular de hacer llegar a los allegados el cariño del vecindario.

Las sesiones musicales, que los sábados pueden prolongarse hasta casi dos horas y con terrazas en las que se sacan luces de Navidad para una improvisada iluminación discotequera, empiezan siempre con el ‘Resistiré’ y finalizan con el himno nacional en señal de respeto a los fallecidos. Entre semana, el repertorio incluye durante una media hora pop, rumba y clásicos de música española.