infracciones

Valladolid, con 3.888, y Segovia, con 3.239, se situaron el año pasado a la cabeza en Castilla y León en cuanto al número de sanciones por infracciones de la conocida como ‘ley mordaza’; es decir por desobediencia, resistencia a la autoridad o la negativa a identificarse a requerimiento de agentes policiales.

Este tipo de infracciones se dispararon el año pasado en la Comunidad como consecuencia de la aplicación de las normativas anticovid, al pasar de 717 contabilizadas en 2019 a 25.966 en la suma de los datos estadísticos de las nueve provincias que ha extraído la agencia Ical del balance de la aplicación de la Ley de Seguridad Ciudadana.

También se desprende un crecimiento exponencial de las sanciones por falta de respeto a los agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Si en los últimos años la media de este tipo de infracciones no superaba la veintena al año, en 2020 se alcanzaron las 2.003.

Además, las 25.966 sanciones sumaron una cuantía superior a los 17 millones de euros, frente a la media de medio millón de euros de los últimos años. La evolución a nivel nacional fue similar y de las 12.645 multas impuestas en 2019, con una cuantía de algo más de 7,7 millones de euros, se pasó a las 243.001 infracciones, por valor de 174,1 millones de euros.

En cuanto al resto de provincias de Castilla y León, Palencia, Burgos y Zamora superaron también cada una la cifra de las 3.000 infracciones, en Salamanca se quedaron al límite, con 2.936, en Ávila se registraron 2.610 y en Soria 1.711.

Los efectos del confinamiento y el estado de alarma no solo se dejaron notar en las infracciones por desobediencia a los agentes. En sentido contrario evolucionaron las sanciones por consumo o tenencia de drogas en lugares públicos ya que en el conjunto de la Comunidad este tipo de sanciones se redujeron un 30,5 por ciento. En Segovia se contabilizaron 376, prácticamente la mitad que en la vecina provincia de Ávila.