Una medalla por una vida de trabajo

La Diputación expone, en su zaguán, la Medalla al Mérito de las Bellas Artes concedida a Agapito Marazuela

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Una sencilla vitrina, colocada en el zaguán de la Diputación de Segovia, muestra, desde ayer y hasta finales del mes de enero, la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes concedida, a título póstumo, a Agapito Marazuela Albornos.

El acto de inauguración de la exposición, que sirvió de arranque a los distintos eventos que se desarrollarán durante 2016 con motivo del 125 aniversario del nacimiento del folclorista, reunió ayer a numerosos representantes del mundo de la cultura segoviana; entre ellos, el presidente de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, Rafael Cantalejo; el director del Museo de Segovia, Santiago Martínez; el presidente de la Ronda Segoviana, Carmelo Gozalo; o Joaquín González-Herrero.

En su intervención, el presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, agradeció la labor de todos aquellos que han hecho posible la exposición de la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, recordando que Marazuela contaba también con la Medalla de Oro de la Provincia, concedida en 1978.

Cuando Marazuela murió, el 24 de febrero de 1983, no sabía que el rey Juan Carlos I, a propuesta del ministro de Cultura, Javier Solana, le iba a conceder la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes. Tampoco supo que las gestiones previas fueron realizadas desde su tierra, por el senador Pedro Álvarez de Frutos, a quien enseñara a tocar la guitarra en su juventud. A pesar de que Álvarez reclamara la máxima urgencia en su petición, para evitar que fuera concedida a título póstumo, el expediente no se pudo completar a tiempo. Y, al producirse el fallecimiento de Marazuela, el ministro Solana decidió elevar el decreto de concesión directamente a la firma del monarca, sin pasar antes por el Consejo de Ministros.

La disposición tiene fecha de 9 de marzo de 1983, pero no fue publicada en el Boletín Oficial del Estado hasta tres meses después, el 3 de junio de ese año. Con posterioridad, el galardón fue recogido de manos del rey Juan Carlos I por el delegado del Ministerio de Cultura en Segovia, Elías Serra, en un solemne acto celebrado en el Museo del Prado a inicios del verano de 1983.

La primera vez que la Medalla apareció expuesta al público fue con ocasión de la exposición en el Torreón de Lozoya que el propio Álvarez impulsó como homenaje a Marazuela en febrero de 1984, justo cuando se cumplía un año de su fallecimiento. A partir de aquí se perdió su pista, hasta que un buen día apareció en el despacho del delegado territorial de la Junta en Segovia.

Advertidos de esta circunstancia, los miembros de la Ronda Segoviana propusieron que se depositara en el Museo de Segovia, al entender que era el lugar más idóneo para poder ser contemplada por todos los segovianos. Así, Luciano Municio, como delegado territorial, formalizó su entrega al entonces director del Museo de Segovia, Alonso Zamora Canellada, en el transcurso de un acto público que se llevó a cabo el 13 de diciembre de 2006.

Desde esa fecha, la mencionada Medalla ha permanecido custodiada en el Museo de Segovia hasta la inauguración en el zaguán de la Diputación de su exposición, cuyos organizadores esperan que numerosos segovianos pasen a contemplar la pieza.