“Una planificación previa y el sentido común resultan claves”

El sargento del Greim de la Guardia Civil, Alarique Betanzos, apela a tomar precauciones ante las salidas al campo que cada año incrementan los servicios de búsqueda y rescates

Guardia Civil Ereim Riaza Entrevista 02
El sargento Betanzos y el agente Rupérez, del Ereim de la Guardia Civil con base en Riaza.

Una de las personas que por su profesión interviene en más ocasiones en auxilio de personas perdidas, accidentadas o desorientadas es Alarique Betanzos, sargento del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim), de la Guardia Civil.

Su experiencia le acredita como principal consejero ante este tipo de sucesos. “Es importante que cuando se salga al campo se apele al sentido común, con una mínima planificación”. “Salir a recoger setas puede ser algo cotidiano, pero incluso esto debe planificarse: es imprescindible prever el tiempo disponible, horas de luz, dejar dicho el lugar al que se va a ir, llevar un GPS y saber manejarlo… y cosas lógicas como llevar comida, abrigo, ropa, etc. Y extremar más esta planificación cuando se va a hacer una actividad de montaña”.

El principal problema al que se enfrentan cuando los agentes del Greim de Riaza reciben el encargo de buscar a alguien, es partir de cero en cuanto a información. Por ello insisten en la planificación por parte de quienes se lanzan al monte.

Técnicamente, estos profesionales están preparados para actuar y escalar por paredes verticales, dentro de cuevas, sobre espesores de nieve… pero no para adivinar el paradero de alguien que no deja señales. Son guardias civiles, no adivinos.

La provincia de Segovia tiene dos peculiaridades: su proximidad a grandes núcleos de población, por lo cual recibe muchos visitantes; y por otro lado, que el acceso a la montaña es muy sencillo. “Son dos factores que sumados al auge de los deportes de montaña nos conlleva numerosas actuaciones”, añade el sargento Betanzos.

Tanto el sargento como su compañero, el guardia Samuel Rupérez, coinciden en que parte de la ciudadanía “menosprecia” el riesgo que entraña la montaña de Segovia. “Se habla de los Pirineos, los Alpes… pero aquí se piensa que por tener cerca el Sistema Central conlleva menos riesgo, y no es cierto”.

En este sentido las estadísticas de intervenciones revelan un constante aumento. En la provincia de Segovia operan varios grupos, el Grupo de montaña de la Guardia Civil de Riaza, el de Navacerrada, y el equipo de Rescate de la Junta de Castilla y León. Y sigue creciendo el número de actuaciones. «La pérdida de una unidad de montaña sería un perjuicio para el ciudadano y así lo demuestra la estadística». “Es algo preocupante, pues algo estamos haciendo mal a nivel de sociedad”, advierte Betanzos.

El sargento Betanzos lleva en la Guardia Civil desde 2008, y tras prestar servicio de Seguridad Ciudadana, ha trabajado en equipos de montaña en Aragón, Cantabria y Castilla y León. Entre el tipo de personas a las que ha tenido que buscar se encuentran: senderistas, montañeros, esquiadores, parapentistas, recolectores de setas, cazadores, aficionados a la bicicleta de montaña, escaladores, o simplemente paseantes que se desorientan o se accidentan.

El Greim de Riaza, además de cubrir la provincia de Segovia, atiende el Sur de Soria de Burgos y Guadalajara, e incluso de Cuenca. También han sido reclamados para participar en Almería o en Mallorca en las inundaciones de 2019. Igualmente ejerce su trabajo de orden público en la estación de esquí de La Pinilla en la etapa invernal. Hubo un tiempo en el que esta unidad contó también con un perro, pero el especialista encargado cambió de destino y no se ha repuesto.

Preguntado por los rescates más complicados, la respuesta del sargento del Greim no es la que daría cualquier ciudadano. No se refieren a la dificultades del acceso, la peligrosidad de los cortados, o el riesgo para su persona. “Un rescate complicado para mí es aquel extravío de quien no tenemos información. No tener datos que ayuden a empezar a trabajar, salvo su vivienda, o el último lugar donde se le ha visto… eso es lo más complicado que se puede dar”. “Y si se trata de búsquedas nocturnas, o con inclemencias climáticas, nosotros sufrimos igual que el que está extraviado”, apuntan.

Pero sobre todo, ese dolor se acrecienta cuando deben acompañar a un familiar y comunicarle un fallecimiento.