Velas en el patio de la casa del antiguo rabino mayor de Castilla, Abraham Seneor, hoy sede del Centro Didáctico de la Judería de Segovia. / Kamarero
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La luna, cual arco de plata tensado en el cielo, habrá de contemplar la noche de nuestra ceremonia. Estos versos de la conversación entre Teseo e Hipólita con la que comienza ‘El sueño de una noche de verano’, de William Shakespeare, habla de las promesas de la noche, ese periodo del día denostado sin embargo socialmente, especialmente por algunas religiones, incluso las inventadas, pues no hace mucho seriéfilos de todas las edades repetían eso de “la noche es oscura y alberga horrores”, especie de plegaria extraída de ‘Juegos de Tronos’. La Noche del Patrimonio, nació por primera vez en 2018 de la mano del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, como fiesta colectiva en torno a monumentos, museos y el resto del patrimonio cultural. Esta noche es de nuevo Noche del Patrimonio y Segovia está en danza, con segovianos y visitantes tratando de esquivar los inconvenientes de las inclemencias meteorológicas que tenía reservadas este final de verano.

Al mismo tiempo que las otras catorce ciudades españoles que integran la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO mostraban su patrimonio, a las ocho de la tarde abrían sus puertas, o en algunos casos no las cerraban después de una larga jornada, espacios culturales como el Centro Didáctico de la Judería, la Colección de Títeres de Francisco Peralta en la Puerta de Santiago de la Muralla, la Casa-Museo de Antonio Machado, la Real Casa de Moneda, la Puerta de San Andrés de la Muralla, el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente, el Torreón de Lozoya, el Palacio de Quintanar y el Palacio Episcopal. Asimismo, el Alcázar ofreció la visita guiada ‘Historias y leyendas de los personajes del Alcázar de Segovia’ en cuatro pases desde las 21,00 a las 23,00 horas.

La lluvia, o la amenaza de precipitaciones, ha obligado a algunos cambios. Así, por ejemplo, la representación de títeres ‘El Retablo de Maese Pedro’, prevista inicialmente en la calle de Santa Ana de la judería, fue trasladada al patio de la Casa de Abraham Senneor.

También cambió de espacio el concierto de Los Pérez Cabaret previsto a las 22,00 horas en la Casa Museo Antonio Machado que finalmente se pudo realizar en San Nicolás.

Anticipo

Antes, al mediodía, como anticipo y anuncio de lo que llegaría por la noche en la Sala Julio Michel de La Cárcel, un grupo de mujeres participó en un taller de invitación a la danza impartido por una profesora de la compañía de la coreógrafa Mariantònia Oliver en la terraza de Santa Columba. La Compañía de Oliver ha sido una de las grandes protagonistas de esta Noche del Patrimonio en Segovia, con un espectáculo de danza contemporánea, ‘Las Muchas’, que habla de la fragilidad que tiene que ver con la edad. En los tres días anteriores trabajó con nueve mujeres de entre 68 y 80 años, procedentes de diferentes barrios de Segovia, que han participado en el montaje con una valentía y una energía envidiables, en palabras de la concejala de Cultura, Gina Aguiar.

Fueron ‘reclutadas’ del Taller Municipal de Teatro, de la Asociación María del Salto, de los talleres del Centro de Personas Mayores San José y del Centro del Corpus de la Fundación Caja Segovia. En la pieza de danza hay momentos en los que se ciñen a los movimientos que les han marcado y otros en los que se expresan de forma libre.

En una ciudad como Segovia, no podía faltar la gastronomía, que también es patrimonio cultural, para esta celebración. La propuesta del programa es una Cena Clandestina desde las 20 a las 23 horas consistente en una visita guiada con destino desconocido para los participantes y una sabrosa cena elaborada por un chef enigmático.

Taller de introducción a la danza en la terraza de Santa Columba. / Kamarero