Falleció recientemente (el pasado mes de septiembre). Pero su legado perdurará en la historia del arte. Ahora su huella también ha recalado en Segovia. Esta se ha hecho con un título del que no todas las provincias pueden presumir: el Palacio Quintanar presentó por primera vez en España una amplia retrospectiva del escultor italiano Teodosio Magnoni. Fue este su último regalo. En su diseño participó él mismo. Y, hasta el próximo 27 de marzo, la exposición ‘Habitus-habitare’ estará abierta al público, que podrá acercarse a la que es una de las principales reivindicaciones del creador: reclama su singular lenguaje como una oportunidad única para dialogar con el espacio.

Está considerado una de las figuras esenciales en el panorama internacional de escultura. Su arte ha pasado por prestigiosos museos y galerías del circuito internacional. Cuenta con más de 50 exposiciones individuales: ‘Habitus-habitare’ es una de ellas. Está compuesta por 57 piezas que “habitan” la fisonomía renacentista del palacio. Con el rigor y la esencialidad de unas obras que enseñan a trabajar con el espacio desde el interior de estas. Tal es así, que propicia una reflexión sobre lo que significa habitar un lugar.

La muestra acompaña al visitante a través del universo creativo de Magnoni. ¿Cómo? Gracias a una serie de ambientes que permiten contemplar su evolución personal. Comprendida en el concepto de “habitar” que desarrolla.

M-Mistero (1962). Es esta la pieza que recibe al visitante. En ella plasma la transición de la pintura a obras con volumen. Desde ahí da comienzo una honda reflexión sobre la escultura y su relación con el espacio.

La exposición de Magnoni se apoya en la reflexión de Heidegger sobre la escultura como “lugar”. La asume para ir proponiendo diversas maneras de entender la “espacialidad del cuerpo”. Estas premisas le conducen en las siguientes décadas a ensayar distintas maneras de intervenir el espacio público.

Es por ello por lo que Segovia tiene la oportunidad de profundizar en el proceso creativo de Magnoni. Y en unas esculturas que se han convertido en su mejor herencia.