La Real Casa de Moneda de Segovia suma más de 30 inundaciones históricas, recogidas en los manuscritos de archivos y bibliotecas. / Kamarero
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La prestigiosa revista ‘Water’ publicó el pasado día 23 de este mes de enero la propuesta marco de un equipo multidisciplinar, dirigido por el profesor Julio Garrote, el Departamento de Geodinámica, Estratigrafía y Paleontología de la Universidad Complutense, para la evaluación del riesgo de inundaciones de sitios del patrimonio cultural de Castilla y León. La propuesta señala a la Real Casa de Moneda de Segovia como uno de los BIC (Bien de Interés Cultural) con valores altos de riesgo de inundación.

Esa propuesta marco, en la que han intervenido también el geólogo segoviano Andrés Díez-Herrero, del Instituto Geológico y Minero de España, y Cristina Escudero e Inés García, de la Unidad de Gestión de Riesgos y Emergencias de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León, plantea una metodología para analizar el riesgo en el ámbito de la Comunidad Autónoma, lo que condiciona su aplicabilidad, según Garrote.

Este experto recalca que la evaluación del riesgo “es imprescindible” en la gestión de los bienes culturales, y esta metodología facilita a quienes tienen esa responsabilidad la clasificación de los bienes culturales y la priorización de actuaciones.

Díez-Herrero añade que la metodología servirá al Gobierno autonómico “para jerarquizar los futuros estudios de detalle necesarios y priorizar las actuaciones preventivas sobre este importante patrimonio, fuente de buena parte del PIB de esta región”.

En lo que atañe a la provincia de Segovia, Garrote explica que, en base a la disponibilidad de información, únicamente hay dos bienes en la provincia, la Casa de la Moneda y el Molino de lo Señores, ambos en el tramo del río Eresma a la salida de la capital segoviana, en los que esta investigación ha confirmado el riesgo de inundaciones.

Añade, además, que es el complejo de la ceca segoviana, el que presenta en la actualidad un nivel superior de riesgo “por la recurrencia histórica de inundaciones importantes”. Dentro de la escala que han establecido en la metodología indica que ese nivel de riesgo se encuentra en un rango superior al valor medio.

La propuesta metodológica de análisis del riesgo por inundaciones está basada en dos líneas de análisis principales: la creación de una base de datos que estable la relación espacial entre los elementos del patrimonio cultural y las zonas inundables para diferentes periodos de retorno y la creación de un conjunto de matrices de riesgo donde se consideran distintas variables de peligrosidad (periodo de retorno, calado y tipología de la avenida fluvial, etc.), así como al vulnerabilidad (tipo de construcción, materiales de construcción, estado de conservación…)-

El cruce de ambas líneas ha permitido establecer y definir seis niveles de riesgo, lo que hace posible su clasificación o categorización. La extrapolación de datos permite deducir que entre un 25 y un 30 por ciento de los BIC de Castilla y León quedan englobados en los dos primeros niveles, los de riesgo de inundación más altos.

De los 2.155 BIC de Castilla y León sólo 145 se encuentran en zonas inundables y en 64 de ellos el tiempo de respuesta a la inundación es inferior a 6 horas. 41 BIC están en peligro alto y extremo y 73 en riesgo por encima de la media.

La investigación fue financiada con fondos FEDER de la Unión Europea, a través del proyecto DRAINAGE, cuyo objetivo general es incrementar la resiliencia de las zonas urbanas ante la ocurrencia de inundaciones, siendo esto compatible con una mejora en el estado de las masas de agua en la cuenca del río Duero.