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Ya está en casa. La hermosa imagen de la Virgen Dolorosa fruto del talento del imaginero gaditano radicado en Sevilla Rafael Martín Hernández luce ya su bello y dolorido rostro y su rico ropaje en la parroquia de La Resurrección del barrio de Nueva Segovia. La Cofradía de La Flagelación del Señor es la que ha realizado el esfuerzo para incorporar a su ya valioso patrimonio esta nueva imagen, cumpliendo así una vieja aspiración de esta aún joven cofradía que  estrecha de esta manera su compromiso con la Semana Santa segoviana.

Para coronar este esfuerzo, los cofrades de Nueva Segovia confiaron la delicada tarea de vestir la imagen a Álvaro Abril, experto en imaginería e indumentaria de imágenes procedente de Granada, que dedicó toda la jornada a poner sobre la talla los distintos ropajes donados por cofrades y feligreses y por el propio autor de la escultura religiosa.

Ana María Garrido, presidenta de la cofradía, no ocultaba su emoción al ver ya en la parroquia la imagen de la Virgen Dolorosa,  tras un cúmulo de casualidades que permitieron contactar con el imaginero para concretar la adquisición de esta talla.

“Cuando la vimos, fue imposible no quererla –explicó- porque su cara y sus rasgos nos cautivaron, y tras consultarlo con los cofrades y con el párroco, al final nos decidimos y aquí está”.

Garrido explicó que esta imagen  había sido creada por el propio escultor por su propia intención, sin que mediara ningún encargo y a través de las redes sociales se establecieron los contactos que finalmente han fraguado en su llegada a Segovia.

La belleza del gesto de dolor de la virgen y sus manos son los detalles que más impresionan a quienes ya la conocen, y a partir de este fin de semana quedará expuesta en la entrada del templo,  aunque la cofradía buscará de acuerdo con el párroco una ubicación en el interior acorde con las características de la imagen.

La posibilidad de que la virgen procesione junto a La Flagelación en Semana Santa es el objetivo final de la cofradía, aunque su presidenta señaló que  “hay que ser prudentes y estudiar todas las alternativas para hacerlo  lo mejor posible”.  “Que participe en la procesión lo vemos en un futuro un poco lejano –explicó- porque  sacar otro paso supone un importante desembolso económico y organizativo que hay que estudiar.  Nuestra intención es procesionar  con ella, pero desde luego no será este año”.

La Virgen Dolorosa recibirá su advocación definitiva una vez bendecida,  en un acto que tendrá lugar en la sede parroquial una vez concretados los permisos y autorizaciones  diocesanos a tal fin,  y el nombre será desvelado definitivamente ese día, según explicó Garrido.