Una barrera frente al poder

La segoviana Macarena Bartolomé es la responsable de la información parlamentaria de TVE, un medio del que defiende su calidad y su valor como uno de los “pilares” de la democracia, frente a las intromisiones políticas

Macarena Bartolome
Macarena Bartolomé, antes de comenzar un directo para el telediario a las puertas del Congreso de los Diputados. / E.A.

Se sorprende al recibir la llamada. “Me pillas un poco desprevenida”, dice. Esta reacción no resulta extraña si se tiene en cuenta que es ella quien siempre juega el otro papel: en este caso, el de entrevistadora. Cada día, como responsable de la información parlamentaria de TVE, está en contacto directo con el espectro político. De ahí que la segoviana Macarena Bartolomé tenga claro cuál es su lugar y procure que nadie se meta en su terreno. A pesar de que sabe que esa barrera no siempre es reconocible por quienes ejercen el poder, a ella no se le olvida.

Bartolomé forma parte de RTVE desde hace más de 20 años. En este medio trata de ser “lo más profesional y honesta posible”, al margen de cualquier intromisión política.

Con frecuencia, los medios de comunicación son objeto de crítica y, más aún, los públicos, inmersos en una continua batalla partidista. Permitir que salgan de este conflicto sería, de acuerdo con la segoviana, “el mejor favor que se puede hacer a la democracia”. Es una fiel defensora de la radio y la televisión pública porque cree que, cuando “les dejan” hacer su trabajo, lo hacen “impecable”.

Así, considera que es clave que los medios públicos queden al margen del control político, para que estos puedan ser de verdad “independientes” y estén “al servicio del ciudadano”. Para Bartolomé, esto es “salud democrática”, por lo que subraya que “todos”, no solo los que trabajan en ella, deberían defender la radio y la televisión pública.

Conoce RTVE de primera mano, por eso insiste en su calidad y profesionalidad. “Es mi casa”, dice. Y espera que sea la casa de todos los españoles, a los que quiere que se les ofrezca un servicio público.

Una trayectoria política

Corría el año 2000 y Bartolomé acababa de aterrizar en el telediario matinal de TVE, donde estuvo dos años. De ahí pasó a la sección de nacional, hasta que llegó a la de política.

Empezó cubriendo la información del PSOE. Era quien mejor conocía al partido desde un punto de vista periodístico. Por ello cuando, en 2004, José Luis Rodríguez Zapatero ganó las elecciones generales, se convirtió en la sombra del presidente del Gobierno, y lo fue durante sus dos mandatos (hasta 2012). También estuvo dos años con Mariano Rajoy cuando ejerció el cargo.

Bartolomé tenía los conocimientos necesarios por lo que, poco después, pasó a ser la responsable de la sección de presidencia. Seguir los pasos de una de las personas más influyentes del país, no era sencillo: su agenda no era precisamente tranquila. No solo asistía a sus actos nacionales, sino también a los de fuera de España. “Tienes que controlar de todo y de nada”, explica. Debía dominar la política interna y, al mismo tiempo, necesitaba tener una visión global, lo que requería dedicarle “bastante tiempo” al trabajo. Aunque pasaba muchas horas en aeropuertos, fue una etapa “interesante”.

La periodista estaba en primera línea de la política, ante ella ocurrían “cosas” que podían ser históricas, y esto era “adictivo”. Cada vez quería conocer más, pero reconoce que “nunca te puedes enterar de todo”.

En 2014, su vida dio de nuevo un giro; se convirtió en la responsable de la información parlamentaria de TVE para los informativos. Esto era “diferente”, había dejado atrás los viajes y la sección de presidencia, que “lo abarca todo”. El Congreso de los Diputados es un espacio “más delimitado” y, pese a ello, por allí pasa “todo”, más allá de las leyes. En él se reúnen los políticos y también juega un papel importante la “bronca”: la polémica y los enfrentamientos, no solo la actividad parlamentaria.

Periodista de vocación

Es de esa generación que nació en el ‘18 de julio’, el antiguo hospital policlínico de Segovia que cerró en 2008.

Cuando su prima y ella eran pequeñas, “siempre” estaban hablando. Su abuela les llamaba “locutoras” y, casualidad o destino, ahora las dos son periodistas. En su caso, soñaba con serlo desde pequeña. Cuando estudiaba en el IES Mariano Quintanilla, fue una de las impulsoras de una revista, ‘El burro locuaz’.

Mientras estudiaba el Grado de Periodismo, colaboraba con la revista ‘Páginas de Segovia’. En el verano del cuarto curso hizo prácticas en TVE y, el último año, en Telemadrid. Así comenzó su vinculación con los medios públicos.

Una vez terminó la carrera, cursó el máster de RNE, cadena en la que trabajó un año. De ahí pasó al canal 24 Horas. Era el año 2000 y acababa de iniciar un largo camino que aún hoy continúa.

“Cuando estás en un medio público, sabes que estás ahí mientras estés”, reflexiona. Le gustaría seguir al frente de la información parlamentaria. No piensa en el futuro, pero tiene claro que no dejará de defender la honestidad de RTVE y, sobre todo, de quienes la “construyen”.