Publicidad

Con la edad perfecta para emprender nuevos proyectos, a sus 21 años Cynthia Martín Vaquerizo aborda el que quizá, hasta la fecha, sea el más importante de su aún corta existencia vital. El próximo mes de junio, en lugar aún por determinar, esta joven estudiante de Administración y Dirección de Empresas afincada en Madrid pero con fuertes raíces segovianas representará a la provincia en el certamen Miss World 2020, cuya ganadora será quien vaya como representante de España a este mítico concurso de belleza.

Martín Vaquerizo representa a esa nueva generación de mujeres que afrontan estos concursos con los pies en la tierra, conscientes de que suponen una oportunidad para abrir nuevas fronteras laborales pero sin dejarse cegar por el fugaz oropel de la fama instantánea. La joven representante de la provincia conoció la convocatoria de este concurso a través de una amiga, y a través de internet formalizó el contacto con la organización, que a través de una serie de entrevistas decidió designarla como candidata al certamen por Segovia.  Para Cynthia, el objetivo no es otro que “aprender mucho y vivir la experiencia”, pero sin cerrar ninguna puerta a cualquier opción que pueda abrirse vinculada a otras esferas como la moda o la televisión.

Su breve experiencia como modelo –donde ha hecho algunas colaboraciones en fotografía y diseño de moda- le será útil a la hora de afrontar las pruebas que deberá pasar junto al resto de candidatas durante el concurso, así como su afición a practicar deporte; pero lo que más le ilusiona es la posibilidad de desarrollar y colaborar en un proyecto de carácter social de su elección durante la candidatura; que ella dedicará a dar visibilidad a los enfermos de parálisis cerebral.

La candidata segoviana asegura que  el certamen ha ido evolucionando con la sociedad, y actualmente la organización “busca más allá de una buena imagen o un cuerpo bonito, sino que evalúa otros valores y prima el criterio propio”. “Entiendo que la gente pueda pensar que es un concurso en el que se cosifica a la mujer –señala- pero también hay que entender nuestra libertad de poder participar en un concurso sin tapujos ni problemas, conscientes de lo que se pone sobre la mesa”.

El uso del traje regional no será un problema para Martín Vaquerizo, ya que en Fuenterrebollo, localidad de la que procede su familia directa, no encontrará dificultades para tener las mejores galas con las que mostrar la riqueza del vestido segoviano. Para la representante de Segovia, su pueblo “es el lugar al que siempre vuelvo, no sólo en fiestas, sino en fines de semana, y es donde tengo a mi familia y a muchos de mis amigos”.