Un rollo místico

El joven segoviano Pablo Pascual Sanz ha realizado retratos fotográficos a curas de las distintas parroquias de la ciudad como trabajo de fin de carrera.

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El joven segoviano, Pablo Pascual Sanz, ha querido desarrollar su proyecto de fin de carrera centrándose en un tema poco visto y para ello eligió el mundo religioso. Su trabajo consta de ocho retratos fotográficos de los distintos curas de las parroquias de Segovia. Bajo el nombre ‘Ora et Labora’, estas fotografías se pueden visitar en la exposición instalada hasta el 15 de agosto en La Bodega del Barbero de esta capital.

En el año 2006 aproximadamente empezó su afición por la fotografía a través de un amigo que le introdujo en ese mundo. “Ahora quiero dedicarme profesionalmente a la fotografía en la medida que pueda”, explica Pablo Pascual. Artes de la Imagen Fotográfica por la Escuela TAI de Madrid es la diplomatura que ha hecho a Pascual llevar a cabo esta idea. Y por ello quiso buscar un colectivo de personas que no fuesen típicas y que aún no estuviera hecho. “Quería salirme de lo normal y que no fuera siempre lo mismo”, añadió. Pensó en este grupo porque de pequeño estudió en el colegio Claret.

Así, fue visitando iglesia por iglesia para buscar párrocos que quisieran colaborar y, según afirma el joven, “han sido muy buenos conmigo y no he tenido problemas; incluso uno de ellos me quería hasta pagar”. Algunos de los curas que aparecen en la exposición pertenecen a las iglesias del Carmen, Santa Eulalia, Hermanitas de los pobres, Claret, San Antonio el Real, e inlcuso de la Catedral.

La técnica de la fotografía se ha realizado a través de una composición de fondo negro, para que toda la atención esté dedicada a la persona retratada. Además van a compañadas de un pequeño documento en el que se ve reflejado el año de nacimiento, año de ordenación, labores que han hecho a lo largo de la vida o que están haciendo actualmente. La visión que Pascual Sanz está teniendo de su exposición es buena y señala que “aunque la gente se extrañe al principio de ver este colectivo fotografiado, está gustando y se está sorprendiendo”. ”Creo que he conseguido lo que quería: hacer un retrato neutral sin decir nada bueno ni malo de la persona, sino simplemente retratarles, y a través de la cámara conseguir el propio yo de la persona sacándoles tal y como son”, concluyó.