Un rival en la Junta de Gobierno

La queja del Ayuntamiento por la negativa de la Diputación a aceptar la presencia del portavoz socialista en ese órgano enturbia las relaciones entre las dos instituciones.

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En julio de 2011, al comenzar la actual legislatura, José Luis Aceves, en calidad de portavoz del PSOE en la Diputación, solicitó formar parte de la Junta de Gobierno de la institución provincial. La respuesta del PP fue negativa. En contraposición a esa situación, el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, invitó en aquellas mismas fechas a los portavoces de PP e IU, Jesús Postigo y Luis Peñalosa, a que se integraran, con voz pero sin voto, en la Junta de Gobierno Local, una propuesta que ambos aceptaron.

Casi dos años después, ha quedado demostrado que la presencia del portavoz del PP en la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Segovia no ha servido para lograr unos contactos más fluidos entre el equipo de Arahuetes y el principal partido de la oposición. Por el contrario, a medida que ha ido pasado el tiempo se ha hecho más patente que entre el alcalde y Postigo no solo “no hay química”, sino que su relación está presidida por una animadversión mutua. Las hemerotecas, plagadas de citas, dan fe de ello.

Por paradójico que pueda parecer, y a pesar de la oposición del PP a aceptar a Aceves en la Junta de Gobierno de la Diputación, en la institución provincial hay otro ambiente entre populares y socialistas, tal vez heredado de anteriores legislaturas, en las que ambos partidos, aparcando sus discrepancias, llegaron a numerosos acuerdos.

La temperatura es más alta en los plenos del Ayuntamiento que en los de la Diputación. En la capital, el PP censura, y no pocas veces con estilo bronco, todas y cada una de las actuaciones del equipo de Arahuetes, que, irritado, responde con harta frecuencia con declaraciones hirientes para la oposición. Las sesiones son, casi siempre, muy calientes. En la Diputación es “otra cosa”. El termómetro marca menos grados. Las intervenciones de Aceves y su equipo suelen ser moderadas, y las contestaciones del PP —con la excepción de alguna salida de tono del alcalde de Cantalejo, José Antonio Sanz Martín— suelen ir en esa misma línea.

La opinión que tienen quienes gobiernan en el Ayuntamiento de su oposición es muy diferente de la del PP de la Diputación acerca de los diputados provinciales socialistas. A Francisco Vázquez le ha dolido especialmente la pasada semana que desde el PSOE de la capital se insinuara que los concejales populares son “vagos”, una descalificación que, según aseguró, él nunca utilizaría en la Diputación a la hora de dirigirse a sus rivales políticos. De hecho, en el pleno del jueves, Vázquez aseguró, en tono laudatorio, que el grupo que lidera Aceves realiza “una oposición digna y responsable”, animando a sus componentes a que mantengan el buen clima político que ha presidido sus relaciones en la actual legislatura.

¿En qué contexto hizo Vázquez esas declaraciones?. En el de una polémica, incipiente, sobre la presencia de los portavoces de la oposición en las juntas de gobierno de Ayuntamiento y Diputación. La última Junta de Gobierno de la capital acordó presentar una queja a la Diputación por impedir la participación de Aceves en el órgano análogo de la institución provincial. Para el equipo de Arahuetes, resulta “incoherente” la actitud de los populares, pues “reclaman en una institución lo mismo que ellos no permiten en otra”. “Mientras que en el Ayuntamiento no se cansan de decir que tratamos de impedir el trabajo de la oposición, en la Diputación no aceptan que el portavoz socialista forme parte de la Junta de Gobierno”, sostienen los socialistas. Dicho de otra forma, acusan al PP de utilizar un doble rasero, de forma que “donde ellos gobiernan no nos dejan estar en la Junta de Gobierno; y donde nosotros gobernamos, permitiendo que ellos estén en la Junta de Gobierno, encima nos acusan de falta de transparencia y de no permitir su participación”.

La queja de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento sentó mal en el palacio provincial. Vázquez sostuvo, en el pleno del jueves, que ese pronunciamiento, al que calificó de “poco elegante y barriobajero”, enturbia las relaciones entre las dos instituciones, añadiendo que la Junta de Gobierno del Ayuntamiento “no debe utilizarse de una manera torticera en contra de otras instituciones”. El presidente de la Diputación reiteró su reconocimiento al “buen trabajo” de los diputados provinciales socialistas, si bien, a renglón seguido, reclamó a su portavoz que “si quiere hacer oposición a nuestra labor, hágala aquí, no permita que la hagan desde el Ayuntamiento”.

El asunto quedó, de momento, ahí, aunque previsiblemente saldrá a relucir más pronto que tarde. Pues Aceves sigue erre que erre: “Quiero tener el mismo estatus que Postigo en el Ayuntamiento”. Solo el tiempo dirá si esa disputa rompe la cordialidad PPPSOE en la Diputación.

Mociones rechazadas

En los plenos de la Diputación, el PSOE ha conseguido en la actual legislatura que se aprobaran algunas de sus mociones. Sin ir más lejos, en la sesión del jueves, los socialistas lograron que, con breves modificaciones, salieran adelante sus mociones reclamando a la Confederación Hidrográfica del Duero que asumiera sus responsabilidad en las últimas inundaciones y pidiendo una revisión del Plan Estratégico Provincial.

En cualquier caso, los socialistas no siempre llegan al consenso con el PP. Los populares tumbaron ese mismo día otras dos mociones socialistas, una en la que se solicitaba la modificación del decreto de precios públicos (en residencias de mayores) y otra en la que se solicitaba la retirada del anteproyecto de la futura ley de Educación (LOMCE)