Un matrimonio de arte

Carlos de Grado y su mujer, María del Carmen Viejo, exponen sus obras de pintura y esgrafiado durante la Semana Cultural de Adrados.

El matrimonio compuesto por Carlos de Grado y María del Carmen Viejo expone las obras que realiza en su tiempo libre, de esgrafiado y pintura en las antiguas escuelas de Adrados, durante la Semana Cultural de la localidad.

Ambos han dedicado su vida a la enseñanza en distintos colegios de Segovia y provincia. Actualmente están los dos jubilados por lo que dedican su tiempo a sus pasiones artísticas.

Carlos de Grado fue profesor durante 30 años. Comenzó sus andanzas como docente en Adrados, y acabó siendo director en el colegio Villalpando, y dedicó su tiempo libre a la talla en madera y piedra. Su mujer también dedicó su vida a la docencia, en un colegio segoviano, y su tiempo libre a la pintura.

La gente de Adrados le pidió a Carlos de Grado que expusiera sus obras. Así es como lo cuenta: “En Adrados estuve de maestro cuando era muy jovencito, y allí fue donde comencé a hacer crucifijos con madera,y a la gente le entusiasmaba y me animaron muchísimo. Un día me dijeron que porque no les llevaba mis obras para que las pudiera ver la gente, durante la Semana Cultural”.

Las obras de esgrafiado que Grado lleva realizando durante toda su vida están hechas con diferentes tipos de madera y piedra. En madera ha utilizado nogal, “ahora estoy trabajando con madera ayllus y halla, porque son maderas claras”, relata; en piedra suele escoger la caliza. Les dedica mucho tiempo y trabajo, ya que el arte es su pasión. “Dedico a cada una de estas creaciones más de doscientas horas”, afirma.

Comenzó a realizar esgrafiado en piedra y madera cuando tenía 21 años, realizando una amplia gama de crucifijos. Dentro de las más de cien obras que ha realizado a lo largo de toda su vida, destaca los cuadros de la iglesia de San Martín y San Millán. También ha plasmado el Alcázar y el Acueducto, que han sido las piezas más costosas debido a la dificultad a la hora de captar las proporciones, la toma de referencias y la perspectiva.

Además cuenta con reproducciones exactas de Don Quijote y Sancho Panza, que sirven de reposa-libros, y otras que son para colgar el la pared; y ha realizado una gran diversidad de gatos en madera, y alguna pipa de fumar, entre otras cosas.

Por último, también se dedica a la talla de escudos de familias, escudos de Segovia, de Castilla y León y el de España.

“Algunas de las obras las vendo, otras las regalo a amigos y familiares. He conseguido que algunas lleguen a otros países como Italia, Holanda, Estados Unidos, gracias a familiares que se han ido a vivir fuera y traen amigos cuando vienen de visita. Un italiano me dio por un cuadro del Acueducto con la Casa Cándido 2.500 euros, es la obra que más cara he vendido”, remarca Grado.

La exposición permanecerá abierta al público hasta que concluya la Semana Cultural, momento en el que las obras de María del Carmen Viejo y Carlos de Grado retornarán las obras a su hogar.