Un jardín oriental junto a la muralla

Estudiantes japonesas que perfeccionan su español en Segovia plantan un cerezo sakura en el Jardín de Miguel Delibes, rebautizado como Jardín de las Palabras y los Cerezos

Expresivas y muy simpáticas se mostraron ayer las seis estudiantes japonesas de español, procedentes de las universidades de Kinki y Doshisha, que participaron en el jardín de Miguel Delibes, junto a la muralla, en la plantación de un cerezo sakura, un acto que en su país tiene una simbología muy especial y que les vincula con el árbol para el resto de sus vidas.

Así lo explicó la concejala de Turismo y Patrimonio Histórico, Claudia de Santos, presente en el acto, que explicaba también que Turismo de Segovia invitará, de la mano de touroperadores pero también de la Asociación Hispanojaponesa de Turismo, a los grupos de japoneses que visiten a lo largo de este año la ciudad a plantar un cerezo en este espacio. Además, comentó que en la ladera de esta zona norte de la muralla hay otros lugares propicios para la plantación, una vez que se ocupe el jardín de Miguel Delibes, rebautizado también como Jardín de las Palabras y los Cerezos.

Sayuri Kishi, Ikuko Kiritoshi, Shoko Okamoto, Yuki Nakamura, Sanae Yoshioka y Sachika Nishikawa son las seis estudiantes de español que realizan la novena edición del curso de inmersión cultural que el Ayuntamiento de Segovia, a través del departamento de Turismo Idiomático de la Empresa Municipal de Turismo, viene celebrando desde el año 2009 en colaboración con la UNED para estudiantes de diversas universidades de Japón.

La primera de ellas, Sayuri, de Kioto, ofreció una versión algo más lúdica de la ceremonia de la plantación del cerezo sakura, denominación que se refiere tanto a variedades de este frutal como a la flor del mismo. Precisamente la flor del cerezo es uno de los símbolos más populares de cultura nipona, y el mes de abril, con su floración, marca el inicio del curso académico, así como del renacer de la vida. La estudiante comentó que es costumbre juntarse en los parques para beber cerveza y celebrar la primavera. “Es muy divertido”, comentó.

Por otro lado aseguro que “me encanta”, en respuesta a cómo veía esta iniciativa de plantar cerezos en homenaje a Japón en Segovia. Sobre los segovianos, en un castellano bastante correcto, afirmó que “todas las personas son muy simpáticas y amables, y me encantan las buenas vistas los monumentos históricos”. Entre risas, también comentó que ha probado el ponche segoviano, “muy dulce y muy rico” y el martes de Carnaval también degustó el potaje elaborado por la Asociación de Cocineros.

Algo reticente, al principio, a ser entrevistada con cámaras y micrófonos, al final de la entrevista quiso que una de sus compañeras le tomara una foto con los periodistas locales, en plena faena informativa.

Esta actividad se suma a las organizadas por el Área de Turismo del Ayuntamiento de Segovia dentro del Año Dual España-Japón.

Hasta el momento son algo más de una veintena los cerezos que tiene este jardín segoviano, ya que hace un año se procedió a plantar 25 ejemplares. La concejala comentó que sólo se han perdido dos de ellos pero el resto están a punto de brotar para ofrecer un todo un espectáculo en su próxima floración.