Un verano con equipaje de mano

El sector de las agencias de viajes empieza a reactivarse, pero lo hace a un ritmo “muy lento”. El turismo de interior, a las costas e islas españolas, se ha convertido en el único salvavidas al que pueden agarrase estos negocios, preocupados por la evolución de la pandemia

Las agencias de Segovia destacan un incremento de la venta de seguros de cancelación y de viaje. / KAMARERO
Las agencias de Segovia destacan un incremento de la venta de seguros de cancelación y de viaje. / KAMARERO

Es sabido por todos que la pandemia que sacude al mundo desde hace más de un año no ha dejado “sector con cabeza” (hay pocos que hayan logrado escapar de su impacto). Hace apenas unos meses, plantearse viajar este verano era algo similar a una quimera. Y ya no se diga de hacerlo al extranjero. La evolución de la situación sanitaria en España y en los países del entorno hacía prever unas vacaciones con limitaciones. Así está siendo. Bien lo saben las agencias de viajes. “El balance es negativo”, lamenta el presidente de la Asociación Provincial de Agencias de Viajes de Segovia y el gerente de ‘Viajes Patiño’, Luis García Patiño.

El sector de las agencias de viajes empieza a reactivarse. Pero lo hace a un ritmo “muy lento”. Por el momento, tan solo venden turismo de interior: hacia las costas y las islas. Este ha sido el primero en pasar la prueba. Hay quienes contribuyen a que se incentive el turismo y han cambiado sus viajes fuera de España por el cálido clima nacional. “Tenemos clientes de toda la vida que hacen dos o tres viajes al año”, relata Patiño. Esta vez no podrá ser. Una parte fundamental del negocio son los viajes de media y larga distancia, que “aún tardarán mucho tiempo en alcanzar la normalidad”, sostiene.

De igual forma, la asesora de viajes de ‘B the travel Brand’, Susana Arnanz, tenía sus expectativas puestas en la temporada de verano, “que empezó un poco mejor”, una vez levantado el estado de alarma y, con ello, el cierre perimetral. El repunte de casos no solo ha hecho que “no se venda”, sino que “se ha tenido que cancelar lo que previamente se había vendido”. En lugar de vender, están deshaciendo viajes. “Cuando hace años venía gente para irse a Benidorm, protestábamos porque queríamos vender viajes a Tailandia o a la India, ahora le pones la alfombra roja”, relata.

No todo es negativo. Uno de los elementos que “está salvando” a ‘B the travel Brand’, son los viajes al Caribe de esos pocos novios que han podido casarse.

Las restricciones internacionales hacen que el volumen de negocio siga mermado. Ni siquiera parece consolarles el avance en el ritmo de vacunación y la puesta en marcha del ‘pasaporte covid’, cuyo objetivo es garantizar una movilidad segura. Desde el sector relatan que aún son pocos los segovianos que se han aventurado a pasar las fronteras españolas.

La actual crisis sanitaria ha cambiado la forma en la que los segovianos organizan sus vacaciones. El seguro de viaje que antes pasaba desapercibido en la mayoría de ocasiones, se ha convertido en un fiel compañero. Ahora, buena parte de los proveedores de las agencias, tales como compañías aéreas, hoteles, cruceros… permiten contratarlos sin apenas gastos. Esto es quizá “lo único bueno” que ha traído toda esta desgracia, en palabras de Patiño.

A ello se une que organizar los viajes en el último momento seguirá siendo tendencia este año. Aunque la flexibilidad de las restricciones y el deseo de viajar se han convertido en el motor del sector, son muchos los que apostarán por el lastminute, frente a la anticipación. Esto no solo se debe al miedo a posibles cambios derivados de la situación pandémica, sino también a la búsqueda del chollo de última hora.

Las agencias trabajan a medio gas. Empezaron a funcionar a finales del mes de mayo de 2020, en muchos casos con jornadas reducidas. De hecho, aún hoy, aquellas oficinas que tienen personal todavía mantienen a parte de la plantilla en ERTE.

Para sobrevivir, Patiño tuvo que hacer “virguerías”: endeudarse y recurrir a los ahorros que había tardado años en construir. “No lo podía tirar todo por la borda”, sentía que debía soportar la situación. Y así lo hizo. Otras agencias no han corrido su suerte y se han visto obligadas a cerrar.

Las ayudas no llegan

“No sé si llegarán algún día, pero por el momento ninguna empresa ha recibido nada”. Así de contunden se muestra Patiño con respecto al reparto de los 7.000 millones de euros en ayudas directas que aprobó el Gobierno. Las agencias de viajes segovianas podrían encontrarse entre esos beneficiarios. Por el contrario, manifiestan su descontento con los requisitos para recibir parte del dinero de este fondo que ha de ser repartido por las Comunidades a las empresas más afectadas por la pandemia.

El sector advierte que se debe prestar atención a la letra pequeña de las ayudas, que imposibilita que muchos negocios puedan acogerse a ellas. Así, según el presidente de la Asociación Provincial de Agencias de Viajes, se establece que la ayuda se destinará al pago de facturas pendientes, lo que considera “una trampa mortal”, dado que “si una empresa lleva sin pagar facturas desde hace meses, lo primero que deja de pagar es a Hacienda y a la Seguridad Social”. De esta forma, “un moroso” no puede recibir la cuantía.

Patiño alerta de que, si no llegan pronto, “la gente se replanteará otros cierres”, debido al endeudamiento al que han tenido que someterse. Va más allá: “Si hace un año y medio nos hubieran dicho que esto iba a durar tanto, habría muchas más agencias que ya habrían tirado la toalla”, asegura.

Pese a ello, el gerente de ‘Viajes Patiño’ reconoce que algunas agencias sí “han recibido una ayuda” que la Junta de Castilla y León articuló el pasado año, y que “no llegaron ni al 30% de los solicitantes”. Esta no la pudo solicitar ‘B the travel Brand’, al tratarse de una franquicia cuya sede está en Mallorca, a pesar de que paga impuestos en Castilla y León. No obstante, no pierden la esperanza de que puedan recibir “algo”.

Un sector castigado

Las terrazas de los bares y restaurantes de Segovia son un buen reflejo de que, de forma paulatina, la hostelería recupera su vida. Para Patiño, no sucede lo mismo con las agencias de viajes. “Creo que este es uno de los sectores más castigados”, afirma.

Con la declaración del estado de alarma, estos negocios tuvieron que deshacer el trabajo que hicieron en los meses ‘prepandemia’, lo que llevaba implícito luchar por la devolución de los depósitos a los clientes. Aún no han logrado recuperarse de este golpe que agravó aún más su situación.

De hecho, las agencias de viaje creen que este verano ya está pasado. La operativa de la venta de viajes ya está prácticamente perfilada. Y los números no cuadran. Arranz coincide con Patiño: “Aunque tuviéramos compradores, que tampoco hay, no hay productos que ofertar”, sostiene.

Desde hace un año y medio, las agencias de viaje miran con temor el avance del virus y sueñan con que el sector coja cuanto antes una velocidad de crucero.