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El Museo de Segovia, centro dependiente de la Consejería de Cultura y Turismo, ha escogido como pieza del mes la propia cubierta de su edificio, que cuenta con la peculiaridad de que la disposición de sus tejas están colocadas ‘a la segoviana’, con la cara cóncava de la teja expuesta hacia arriba.

Este particular disposición de las tejas a la inversa’ es una de las señas de identidad de la arquitectura tradicional de la provincia, que también comparte con algunas zonas del sur de Valladolid, Burgos, Ávila y Soria, más varios municipios del norte de la Comunidad de Madrid.

UNA BUENA SOLUCIÓN

Aunque se desconoce el origen de este tipo de construcción, se sabe que contaba con numerosas ventajas. El ‘tejar segoviano’ nació de la necesidad de resolver la inestabilidad que suponían las cubiertas con tejas colocadas boca abajo, que era el modo más extendido de tejar. Las condiciones climáticas y la presencia de nidos bajo las tejas provocaban taponamientos que derivaban en goteras y deterioros habituales en los tejados. Así, la solución fue la colocación inversa de las tejas, complementadas con cordones ‘a cobija’ para proteger los caballetes y los extremos de los planos de cubierta.

El modo de tejar segoviano contaba con una comprensión de arcilla debajo de la línea de tejas, que rellenaban así los huecos entre estas. Este método denominado ‘a torta y lomo’ otorgaba a la cubierta una perfecta impermeabilidad. De esta manera las tejas ‘a la segoviana’ facilitaban la evacuación de la nieve, lo que suponía eliminar uno de los posibles problemas de sobrecargas en las cubiertas.

MENOS PESO EN LAS CUBIERTAS

El estilo de la teja boca arriba no solo garantizaba la impermeabilidad del tejado, también trasmitía rigidez a la estructura de toda la cubierta al evitar que las piezas se desplazaran, ya que las líneas de tejas se disponían encajando unas piezas con otras, por lo que su estructura era más estable que la que permite la colocación habitual de las tejas. Por otro lado, la disposición de las tejas al revés permitía, además, aligerar el peso de las cubiertas, ya que se usaba un número menor de tejas que en el sistema tradicional.

El ‘tejar a la segoviana’ se ha convertido en una particularidad de los edificios de la provincia, siendo un estilo de cubierta eficaz y válido con el que el Museo de Segovia tiene el privilegio de contar.

La singular pieza del mes seleccionada por el Museo es visible desde el exterior de su sede, pero también puede apreciarse en el patio interior del edificio. Para visitar el centro cultural, el horario de apertura público en verano es de martes a sábado de 10.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas, y los domingos, de 10.00 a 14.00 horas.